20090609

De facto, acho que nunca escrevi nada sobre ti, nem para ti. Hoje pego em mim e leio o que tenho escrito aqui, há uns tempos, a tantas pessoas, a mim, em tantos momentos diferentes. E penso: o que é se passa?

Nunca é uma questão de merecimento ou não; é sempre uma questão de necessidade. Hoje não quero ir dormir e tu não podes dormir. Eu sei por que é que não quero ir dormir, mas não sei como é que o hei-de explicar. Não te zangues, que estou a pensar em ti.

Não vou escrever mais. Parece que já não sei escrever. Preciso de submergir-me dentro de mares de tinta para poder tornar a ver as coisas com claridade.

Agora, a escuridão, aí ao lado.

20090429


Os sinais que chegam melhor são os que demoram mais tempo a chegar.

20090414

Preguiça. E janelas.

Desceu as escadas a correr e olhou para a porta. Correu até à porta e encostou-se a ela. Olhou para os pés e pôs a mão na maçaneta. Fez um movimento com a mão, uma tentativa de abertura, mas não foi capaz. Deixou-se cair no chão, com os braços à volta dos joelhos, encolhido.

Fora, ouvia-se o som de papéis a voar, como andorinhas a bater as asas.

20090413


Salir un rato, dar una vuelta.

20090412

pass this on

Hace tiempo vi este vídeo del que me enamoré.

Hace cinco minutos iba a escribir mucho sobre ello pero, ¿para qué?

20090410

ponto parágrafo

A veces piensas que tienes que reaccionar antes de que llegue la marea. A veces no llega la marea.

Fui a ver Gran Torino. Siempre me cuesta mucho comentar lo que sea, así que simplemente diré lo que he sentido: muy bien por un lado, no tan bien por otro (y voy a olvidar que la vi doblada, para evitar malas hostias). Cosas como la doble confesión son increíbles. Creo que esto explica lo que quiero decir, respecto a lo que me gustó. Sin embargo, hay una serie de tópicos que parece que se ven obligados a salir. No me creo este personaje. Supongo que será porque él tiene 70 años y yo 20. Pero no me lo creo.

20090409

robus o la instabilidad financiera de mi piso

Robus se cayó por la ventana. Se le desencajó una pata y tuvieron que anestesiarla para colocarla en su lugar. Por la mañana no podía caminar, se le había vuelto a desencajar... Entonces, la solución es operarla, lo que estará ocurriendo ahora mismo. Se supone que después todo quedará bien y que podrá caminar y vivir perfectamente.

Total: 440€ + unas cuantas noches mal dormidas.

Cúrate rápido Robus. Y dile a la veterinaria que se vaya a robar carteras.

20090408

através da janela

Acordou e não foi capaz de sorrir. Levantou-se e foi até à janela. Abriu as cortinas para ver o tempo. Nuvens, otra vez. Fechou as cortinas, desceu as escadas e abriu a porta. Saiu, descalço. Não soube o que se passou, mas quando acordou no dia seguinte, não era o mesmo.

això no pot ser

Allà, sota l'ombra d'aquest arbre, es troba tot el que té valor, tot el que pots desitjar en la teva vida. El que passa és que per arribar fins a l'ombra, has de recórrer un camí ple d'ombres i de llums dintre del teu cap.

Ah no! Que no és un arbre!

És un monstre que es mou amb el vent!

Ah no! Que has perdut el cap!

20090407

safo

Si Safo viviera hoy en día sería una POPSTAR (con los debidos ajustes, no me juzguéis).

Seguro.

Un instante te miro y ya no puedo decir nada,
al contrario, se ha quebrado mi lengua
y en seguida un fuego delicado corre bajo mi piel.

Traducción de Juan Manuel Macías.

20090406

Contra todas las expectativas, Britney Spears es capaz de hacerme disfrutar más que cualquier grupo indie-tope-de-guay-y-de-moderno.

Britney-Molando-Mil

Digan lo que digan, creo que Britney escribe más entre líneas que cualquier escritor-columnista-superguay. Y que llega mucho más lejos que todos ellos (y encima se vuelve millonaria a cause de un montón de divas que bailan como locas cuando la escuchan).

Britney is awesome.

20090402

Os Quais | Um Bife no Chiado

video

Hoje é tempo de sentar-se e olhar para a folha em branco.

20090401

Go ahead!

20090331

Hoje as coisas não estão aqui tão perto.

E o que seria um grito sai em forma de bolha líquida negra.

20090328

ventanas y máscaras

Llevo semanas pensando que la literalidad mola. Creo que llevo años intentando no ser literal, intentando encontrar la expresión que mejor transmita una idea, sin transmitirla. Y hace unas semanas pensaba que eso era incompatible con la idea que tenía de que la literalidad mola. Pero no.
La realidad no es literatura. De esta manera, las palabras que cualquiera pueda crear a partir de una realidad, hipotética o no, son elementos que la describen. Suelo preferir facilitar las cosas, aunque acabo complicándolas. La palabra que mejor define una cebolla es cebolla. Sin embargo, creo que escogeré otra para definirla. O, al menos, otra para explicarla. O para explicarla de la forma que la veo o toco. Quiero llegar a que esto no deja de ser literal. Ni lo es tampoco. Porque la realidad no es literatura.
Así, la divagación está en este primer proceso, en la descripción verbal o literaria. Aquí quiero seguir dejándome navegar libremente, perderme, dar vueltas, encontrarme y luego olvidar todo. Volver a definir, a explicar. Y, de hecho, es posible que la clave esté en este proceso inicial. Lo que se sigue es lo más arduo.
A partir del momento en que tengo las palabras definidas habré de plasmarlas. Y empiezo otro proceso largo y confuso. A no ser que lo haga de acuerdo con lo que llevo pensando hace unas semanas. La literalidad en las imágenes no tiene que ver con la correspondencia con la realidad, porque la realidad no es literatura. Es decir, no estoy siendo literal si represento una realidad de acuerdo con las palabras que utilicé para definirla o explicarla. Si quiero hablar de contrastes, lo que tengo que hacer es utilizar contrastes. Sin embargo, si no quiero ser tan "literal", he de encontrar otra palabra para explicar lo que quiero decir. A lo mejor no quiero hablar de contrastes. Puede que quiera hablar de separaciones. De dos personas diferentes, que se separan. Ser literal es ser fiel a las palabras que utilizo para explicar la separación. De este modo, el problema no está en la imagen, si no en la palabra. Creo que las imágenes deberían ser literales y las palabras libres. Antes de partir para las imágenes tendría que tener claro cómo explico literalmente una cosa. Éste es el proceso difícil. ¿Para qué complicarlo, luego, con las imágenes? Si la separación se puede explicar como una grapa que no coge ninguna hoja, tendría que ser literal con esto. Esto sería mi intento de no ser obvio, pero de ser literal. Aquí llego al momento de la confusión, en que cuestiono lo que he dicho hasta ahora. ¿Qué son palabras y qué son imágenes? Una grapa que no coge ninguna hoja: son palabras, las pienso, las digo y las escribo. Pero, al pensarlas, ellas se transforman en imagen inmediatamente.
Llegando al final, pienso que da igual si son palabras o imágenes: la expresión que mejor define un fenómeno es la mejor en forma de palabra escrita o de imagen representada (esto es fácil si no utilizo adjetivos cuando escribo o pienso). Los adjetivos deberían surgir después de la imagen, no antes. De esta forma, tal vez pueda representar una realidad de forma interesante y no obvia.

No tengas miedo de las máscaras y de las ventanas.

20090116


Ningún lugar parecía, nunca, el lugar indicado.

20081006

virar a cabeça

Dou por mim a pensar em coisas como os bolsos de detrás das calças. E nas carteiras que costumam ir lá dentro. Estão feitos um para o outro. Quem nasceu primeiro? Penso isto enquanto verifico se ainda está ali a minha carteira e sorrio para dentro.
E continuo a pensar: há coisas que estão feitas umas para as outras e é incompreensível que encaixem tão bem.

Como uma carteira encaixa dentro de um bolso, a minha mão encaixa noutra; e às vezes pergunto-me por que é que as coisas são assim; e outras vezes não penso e deixo que as coisas encaixem.

Amanhã o sol volta a nascer como hoje, mas um bocadinho mais tarde. Um pedaço menos de dia e mais um grão de escuridão durante o segundo acto.

E uma mão que se estende, que se entende e me prende.

20081001

por dentro

Tinha pensado em mudar o aspecto geral e começar tudo do zero. Talvez até criar um nome novo. Mas não tem sentido. As coisas novas nascem dentro das antigas se fizer falta. E as mudanças dão-se de dentro para fora.

Talvez renasça o p·nt·.

20080522

Porque las flores esparcidas por el suelo ni siempre quieren decir que ha llegado la primavera...

20080514

wandering around and unable to find myself

Te miro a través de un objetivo, te puedo mirar a través de un filtro, de una capa. Me miras como si estuviera dentro de un paquete.

Poco a poco los ojos se acercan y nos vamos retirando capas y filtros: los ojos se acercan. Poco a poco dejo de necesitar refugiarme detrás de mí mismo, para poder abrir los ojos y dejar entrarme dentro de los tuyos, dejar que entre tu mirada dentro de la mía, dejarme llevar y encantar. Sonreír y bajar la cara, verte sonreír mientras dudas y preguntas cosas: dudas como dudo yo. Aunque el temblor en el pecho me diga: no dudes más.

20080508

porque também na distância é possível

Y a ti, ¿qué decirte? Pues que nunca había imaginado que pudiese ser posible (aunque lo quisiera) que estuvieras allí conmigo, sonriendo conmigo al ver un tranvía loco por la calle, al ver el sol desaparecer en el océano, dejándonos envueltos en la oscuridad naranja del atardecer. Sonriendo al ver el agua muy azul del mar acercarse y mojarnos los pies. Sonriendo al dar un paso y entrar en un mundo dentro de otro mundo. Y verte saltar encima de una roca y pensar: aquí está, lo de fuera dentro de lo de dentro.

Pots arribar al límit i veure que tot el que veus allà, petit, es la teva pròpia vida. Pots arribar a dalt i trobar-te amb passos diluïts en la multitud, en l'immensitat dels dies. Pots veure't passejant a obscures, sense saber per on anar: i tenir ganes de dir-te: no vagis per allà.

I un calfred per l'esquena. I la veu no surt.

20080326

cinco minutos - al voltant teu

Para quê?
Andar a pé. Por qualquer sítio, pelas ruas cheias, pelas ruas vazias, com o volume no máximo, para não sentir que há vida à volta, para sentir não mais do que a vida dentro, essa que se vai agarrando a amarras soltas, alicerçada sobre areias movediças.
Essa que não sabe se olhar para a esquerda ou para a direita, que não sabe se aparecer ou esconder-se.
Uma loucura, em forma de vinho, e uma não tão (mas tão mais) loucura de seguida, uma queda do colchão, uma volta, um suspiro assustado e um encontro cada vez menos fugaz. E uma inconsciência mais ou menos percebida, uma inconsciência tranquila, com um sorriso no escuro, os braços em volta e o tempo a correr.
E o despertar no mesmo (i)mundo de antes.

depois de dar um passo

O problema é quando começas a ter medo de dar passos, mesmo que digas que, faças o que faças, não será nada mau.
O problema é quando, depois de dar um passo, te apercebes de que havia só uma coisa que não querias, e que é precisamente isso que acontece.

20080325

Nova cara. Para dar o salto para novas coisas, se se proporcionar.

20080118

tinta permanente

Os dedos tocavam distraídos no cabelo. Às vezes tornava-se difícil pensar. Tornava-se difícil sentir. Tudo ficava cinzento de repente, e os dedos apertavam o cabelo sem que desse por isso. Era já o dia seguinte e ainda não tinha encontrado as palavras que tinha perdido por aí, quando veio uma rabanada de vento, naquele dia escuro de chuva, e as levou. As palavras que lhe tinham soprado ao ouvido.

Apoiava a testa nas costas da mão. E olhava para o vazio da mesa. Era difícil sentir. Não sabia já onde estava cada parte do seu corpo. Pesava-lhe a cabeça. E entregou a folha de papel ao vento, para que agarrasse as palavras que ele não soubera proteger.

20071116

ainda nada

Tocaram à porta. Ele tinha-se sentado na poltrona grande da sala e não gostou de ouvir a campainha soar. Levantou-se a custo e olhou à sua volta. Lá fora, alguém esperava, nem sabendo bem se valia a pena tocar de novo ou não, se ele estaria em casa ou não, se havia de olhar para as pessoas a passar na rua ou não. Ele dava passos tranquilos a caminho da porta: Quem é?
Ela subia as escadas devagar, com o peso do saco a puxá-la para baixo. Cada degrau parecia maior do que o anterior e, à medida que sentia a porta do terceiro andar aproximar-se, custava-lhe mais içar o pé para o degrau seguinte. Quando levantou a cara viu um pedaço de metal gasto pendurado, meio solto, na parede ao lado da porta: 3.º. Tinha chegado e nem dera por ter passado pelos outros pisos. Ficou em pé, parada, a olhar para a porta, e o tempo que passou pareceu maior do que o que levou a subir os nove lances de escadas. Olá. A porta já estava aberta e o coração batia-lhe ao ouvido. Olá. Sorriso. Outro em resposta; fugidios, os sorrisos e os olhos a viajar pelos gestos do outro, a avaliar a disposição, a abertura, a temperatura. Trouxe-te as coisas. Tinha dito, e não era nada do que tinha pensado dizer, tinha o discurso feito na cabeça e só lhe saiu Trouxe-te as coisas. Ele disse que sim, ou nem disse bem, mexeu a cabeça, num gesto de aprovação que não queria aprovar nada, a voz estava pronta para dizer um sim seguro, mas ficou presa e só saiu ar. Ela olhou para baixo, para os pés dele, ele olhou para o saco preto que ela agarrava com a mão direita, as pegas enroladas pelo pulso e à volta da mão, os dedos esticados meio soltos meio presos. Estendeu-lhe o saco, mal o levantando do chão, pelo peso. Ele estendeu a mão e agarrou-o. Pousou-o no chão, perto dos seus pés. O saco mal se mexeu; uns dez centímetros, se tanto. Afastava-os, aquele gesto.
Pronto, era isso, disse. E olhou-o. Ele olhou-a e disse, Ok. Ela começou a virar-se para descer as escadas: ele não disse nada, ela não olhou para trás; mais tarde ficaram a pensar no que teria acontecido se tivessem falado, se se tivessem mexido, no que teriam visto se não tivessem virado costas e fechado a concha. Ele puxou o saco para dentro e fechou a porta devagar, ainda a vê-la virar nas escadas. Ela olhou para a porta fechada e continuou a descer.
A entrada pareceu-lhe maior quando saiu. A porta estava aberta e não foi preciso tocar-lhe. Na rua, os carros corriam como dantes, as pessoas desviavam-se umas das outras, aos pares ou sozinhas, a passo rápido. Outras encostavam-se às ombreiras das portas das lojas, à espera de ver quem entrava, à espera que chegasse a hora de voltarem para o que tinham de fazer, à espera que lhes caísse uma ponta de felicidade na conversa que iam mantendo com o amigo ao balcão. Ele arrastou o saco até um canto da sala e aí o deixou. Voltou a sentar-se, a ouvir os autocarros a avançar sofregamente pelo meio do trânsito, apitos frenéticos e pessoas a berrar umas com as outras. Enterrou-se na poltrona outra vez e esperou. Fechou os olhos e voltou a abri-los. Esperou. Ouviu o barulho lá de fora durante um tempo, até que a sua cabeça desistiu e se voltou para outros barulhos: vozes, que ecoavam lá no fundo. Ela não era capaz de deixar de ouvir o barulho tremendo da rua, as vozes agressivas das pessoas, o barulho ensurdecedor dos carros: pegou nos auriculares e pô-los nos ouvidos. O mundo parecia desaparecer sempre que fazia isso. Movia-se cinco centímetros acima do solo. Já não ouvia o barulho da rua, já parecia nem sentir o ar cheio de fumo e de cheiros que a rodeava. Sentia-se imune com a música a entrar pelos ouvidos, a encher-lhe os sentidos. Os próprios olhos viam de maneira diferente. Via a realidade com banda sonora. À entrada do metro estendiam-lhe folhetos a informar do novo serviço de internet, a propor-lhe fazer um tratamento para emagrecer em 3 semanas, com oferta da primeira consulta. Ela recusava com um trejeito da boca, um Não Obrigada afónico. E descia as escadas, quase de olhos fechados, a desviar-se da torrente que subia. Ele levantava-se e dava voltas pela casa. Ia à cozinha e bebia um copo de água, tinha preguiça de iniciar qualquer actividade, estendia-se na cama e levantava-se de seguida, tentava dizer a si mesmo que estava tudo na mesma.

20071113

encadeado

Apanharam-me num encadeado. Terei de transcrever a quinta frase da página 161 do livro que estou a ler. A primeira pergunta que me fiz foi: qual?
No Edipo Rey não tenho página 161. Procurei no Modos de Ver e apareceu-me: «No existía en el apogeo de la pintura a óleo.» Não me convenceu. No ¿Qué es el cine? também não apareceu nada conclusivo. De modo que peguei na leitura que vou (re)fazendo a troços do Cemitério de Pianos e encontrei: «Há pequenos sons que assentam sobre o silêncio.» E fiquei-me com esta. É adequada.

Há pequenos sons que assentam sobre o silêncio.

20071004

sem dizer mais nada

20070925

en qué estrella estará

He creado un ángel verde y gris,
que se pasea de noche, no lo puedo ver.
Está donde la luz que dicen que hay
donde terminan los sueños de la realidad,
donde se escapan los niños,si no quieres más,
donde se ahogan los gritos de mi mitad.

He creado un ángel verde y gris.
A veces le hablo bajito por si está.
Lo busco por la calle al caminar.
A veces le echo de menos, si tú no estás.
A veces tengo que hacer de tripas corazón.
A veces tengo que huir, porque no puedo más.

En qué estrella estará, para cuidar de él.
Me pasaré la vida sin dormir.
En qué estrella estará mi dulce corazón.
Por qué me roba la vida la razón.
Dime quién vendrá a ocupar su lugar.
Por qué mis sueños se rompen de golpe.

Donde terminan los sueños de la realidad.
Donde se ahogan los gritos de mi mitad.

En qué estrella estará, para cuidar de él.
Me pasaré la vida sin dormir.
En qué estrella estará mi dulce corazón.
Por qué me roba la vida la razón.
Dime quién vendrá a ocupar su lugar.
Por qué mis sueños se rompen de golpe.

Quiero irme con él.

Nena Daconte

page step

Each step could be a page, but I'd prefer if each page would become a step. Eventually each step will have many pages, and maybe once in a while there will be steps without pages and pages without steps. And there will be turnarounds, jumps, falls; and there will be diving.
Today one could feel the air getting cooler. Feeling the changes in the weather is like understanding that now things are more definitive. Understanding that going back is now harder than a few weeks ago. I don't know why I'm talking about going back. I didn't consider going back. It was just the feeling change. Setting down in a whole new, very different world.

To Kate, because she asked.

20070921

passo página

Cada passo poderia ser uma página, mas bom seria que cada página se transformasse num passo. Há-de ser que cada passo terá muitas páginas, e talvez de vez em quando haja passos sem páginas e páginas sem passos. E há-de haver voltas, saltos, quedas e mergulhos.
Hoje começou a sentir-se o arrefecimento do ar. Sentir a mudança do tempo é como aperceber-me de que as coisas são já mais definitivas, que voltar atrás se torna mais difícil do que há umas semanas atrás. E nem sei por que é que falo nisto de voltar atrás, se nem sequer me ocorreu fazê-lo; foi antes a sensação de mudança. O assentar num mundo novo muito diferente.

20070920

Unravel

while you are away
my heart comes undone
slowly unravels
in a ball of yarn
the devil collects it
with a grin
our love
in a ball of yarn

he'll never return it

so when you come back
we'll have to make new love

Björk

20070914

Nem sei o que venho aqui fazer hoje, a esta hora, já demasiado tarde para fazer seja o que for, ainda demasiado cedo para que me venha o sono. Sono não, que esse anda por aí, a murmurar-me atrás das orelhas: que me levante daqui e dê dois passos: que me deite. Hoje disse que queria dormir aqui em casa, e talvez houvesse esta mesma razão de aqui querer vir, ao meu p.nt., falar de nada. Falava do sono que vagueia por aí; o que me falta é vontade de ir dormir. Por isso escrevo, que me mantém acordado. Fora eu ler e adormeceria num instante. E não quero, quero ficar acordado, continuar a pensar que não quero pensar, continuar a pensar em coisas que me mantenham ocupado. Continuar a pensar no bom que teria sido ficar pelo Barrio de San Lorenzo esta noite.

Quando te chamam, olhas logo para os olhos e perguntas depois o que foi? Ou fazes um ruído (Hum?) e depois levantas a cabeça, como não ouças uma resposta? E a resposta é um sorriso a dizer que só queria olhar-te nos olhos mais uma vez? Ou uma mão que te puxa e te leva a uns lábios que te prendem? Ou é uma cidade a correr à tua volta, num frenesim que te fascina e te deixa cego?

Hoje apanhei o comboio para o centro, cheguei a horas ao Triangle. Eram quase sete e meia e a cidade parecia explodir de vida. Havia dezenas de pessoas à espera de outras, olhavam para os relógios, levantavam a cabeça à procura uma das outras, roíam as unhas, abanavam as pernas, falavam ao telefone e já se encontravam, davam-se palmadinhas, pregavam-se pequenos sustos, beijavam-se, abraçavam-se e sorriam. Outras gritavam nomes e acenavam com força, e sorriam muito. Eu tinha a música nos ouvidos e via tudo isto com um prazer misturado com a ansiedade de não ter ainda encontrado quem procurava. E lá estava ele, a andar, olhar perdido, tranquilo, à procura, e eu ao lado, na direcção oposta, e gente a passar pelo meio, e eu sem poder chamar, que ele certamente não ouviria (ou não me ouviria eu a mim mesmo, com a banda sonora que levava tão veemente dentro de mim); e já lhe ponho a mão à volta da cintura e sorrimos muito; e ali nos encontramos outra vez, desde a última vez, e volta a correr a cidade à volta, como que parada e a rodopiar por ali. A correr, como que parada... E a rodopiar... E isto?

Ets molt bonic. M'agrades molt.

20070906

beijo

Há coisas que são como o pôr-do-sol, mas, em parte, ao contrário. Talvez seja como o nascer-do-sol, mas eu nunca vi o nascer-do-sol. E não pode ser em tudo como no nascer-do-sol.
Tudo parece muito parado, mas o sol aproxima-se inexoravelmente da terra (parece, não é? então vou pensar que sim, que em dado momento toca na terra e que nela se funde). Mas parece parado. Olho-o, a ver se se mexe, e nada, está parado. Mas basta desviar os olhos por uma fracção de segundos e ele está já mais perto, muito devagarinho, mas sem poder parar, e eu jogo a olhar e deixar de olhar, para sentir o seu movimento, que sente mais o meu corpo dentro que fora. E assim durante uns minutos que parecem intermináveis e, ao mesmo tempo, voláteis. Até que se vê só uma réstia de sol, um último pedaço de fogo, e então sim nota-se o movimento, muito lento, e o coração salta e impacienta-se, treme o corpo, das mãos aos ombros, pelas costas abaixo, salta outra vez o peito e a respiração fica toldada pelo tremor e o pedaço de fogo contorce-se até se perder pela terra dentro e deixar cá fora aquela luz cor-de-rosa, como um sinal.

Sim, mesmo como no pôr-do-sol. Por que não há-de nascer qualquer coisa no pôr-do-sol?

20070831

Rodou o puxador e o trinco fez clic. Puxou a porta para si e olhou para fora. Sentia-se um qualquer movimento, um redemoinhar de gente, mas não se via nada. A corrente de ar aumentava a preguiça de sair do conforto doentio do diletantismo dos últimos tempos. No entanto, ali estava, com o coração aos saltos, com a porta aberta, a mão a apertar o puxador.

20070621

A janela estava aberta e o vento entrava por ela e abanava os cortinados brancos. Era um vento que incomodava a preguiça. Preguiça de sentir seja o que for a mexer-se. Preguiça de fim de praia, em que só apetece estar deitado em cima de lencóis brancos revolvidos e dormir. Sentir o calor aconchegar-se sobre a pele e nem sentir já nada. Só a preguiça do movimento, seja ele de pernas, braços, cabeça, olhos, pensamento.

20070620

A janela dava para o escuro do túnel. Tentava em vão não ver o reflexo do interior no vidro. Só conseguiu fazê-lo quando fechou os olhos e adormeceu. Deixou de ouvir as conversas dos outros, deixou de ouvir o deslizar do metro nos carris, deixou de sentir os solavancos nas curvas. Deixou passar a estação, claro. Acordou com um safanão que lhe deu um senhor simpático, que viu que ela ainda ia ficar lá dentro. Abriu os olhos e custou-lhe. Custou-lhe levantar-se, sair do sono, ver aquela luz, voltar a ouvir pessoas.

As pessoas riam e falavam alto, andavam para cima e para baixo na avenida.

20070602

keen on boys

Already dead
So kill my head
There's a sun in his eyes
It won't go away
I'm already dead
Why is it I can't kill my…

He would never sleep
Said I didn't mind it at all
Made me feel quite cheap
Looking back on it all
Then there was this kiss
He said that he couldn't resist
And was I aware of what I missed?

That night I slept on his couch
With my back turned to the wall
Nothing assumed but you know?
You know…
In the morning we said nothing at all
All I could think of was this
He said that he couldn't resist
And was I aware of what I missed?


The Radio Dept.

20070505

viaje

La luz del sol de la mañana entraba por la rendija de la cortina e iluminaba el cuerpo tendido en la habitación oscurecida. Mientras la luz se acercaba de sus ojos, todo él se iba despidiendo del sueño. Abrió los ojos pero de pronto volvió a cerrarlos. Se dio la vuelta en la cama. Se estiró y se sentó. Sus ojos mal abiertos escudriñaron el día por entre las cortinas mal cerradas.
Se levantó y decidió salir.

Abrió la puerta del portal y la luz fuerte le hirió la vista. Se acercó a su coche y entró. Se sentía cansado. Últimamente, después de que no pudiera verla en la estación, todo parecía cansarlo. Todo era motivo para sentirse más angustiado.
Arrancó.
Se dirigió hacia el campo. Necesitaba paz. Y silencio.
Viajó por caminos desconocidos, anduvo a la deriva por unas horas.
De repente paró el coche y salió. Estaba en el campo de los menires, muy lejos de casa. Se acercó y se sentó apoyado en uno de ellos. Todo estaba en su lugar. El silencio, la paz. Cerró los ojos y voló para otro mundo.

Se despertó con un temblor en sus espaldas. Era un temblor muy suave, continuo. Se levantó espantado y miró la roca. Sin embargo, parecía inmóvil. Una roca como las otras. Se acercó y le tocó. Seguía temblando. Se alejó otra vez. De repente, no creyó en sus ojos. La roca emanaba luz. Una luz lechosa e instable. Tuvo miedo.
El cielo parecía oscurecido. A pesar del miedo, sintió un deseo incontrolable de tocar en la roca, de sentir su luz caliente en sus manos, invadiéndole el cuerpo y la mente. Se acercó despacio. Levantó la mano y tocó en la piedra. No estaba caliente. Pero la luz seguía temblando. No pudo alejarse más. Quiso quedarse pegado a la piedra para siempre. Ella era su luz, su guía en la oscuridad.
Su respiración volvió a la normalidad.
Después, sin comprender cómo ni por qué, el menir se deshizo en cenizas. Vio su luz desaparecer como había visto la luz del tren apagarse despacio, a lo lejos.
El grito preso en su garganta nunca salió.

20070419

Alguém trocou o acúcar pelo sal. E ficam com tão bom aspecto na mesma! A fazer crescer água na boca, na mesma. E depois tem um sabor insuportável. Ou pior ainda, seria como quando dizem aos miúdos que não brinquem com os bibelots, que não mexam nas bonecas russas. E elas ali, com tão ar de brinquedo. Ou darem-lhes carrinhos de colecção aparafusados à caixa: Estes não são para brincar, são de colecção... E o miúdo olha e lixa-se para a colecção, quer é passar a tarde a brincar!

Como quando os comboios são cancelados, à última da hora. E já estava tudo montado na cabeça: os passos, os sítios, o descanso no bar do rés-do-chão, as camisolas brancas a reflectir a luz negra. E os sorrisos.

"O comboio foi suprimido devido a remodelações na via."

E toca, toca, toca, e cai por terra: Está indisponível, ou um qualquer serviço de voice-mail.

A conversa decorre sem sobressaltos, alheia ao que se passa debaixo da mesa, como se debaixo da mesa o mundo fosse outro, como se nada passasse cá para fora. Só um sorriso dá conta de algum tropeço, alguma fuga. E às vezes parece que nem há mundo à volta, que não há mais que a mesa do canto, e olhos, mãos, pés, pernas, bocas, palhinhas, copos. Toques. E sorrisos. Palavras soltas. E uma impaciência, porque há quem ainda não tenha adormecido. E nada pode passar para fora. Como?, se não há tal coisa? E fora e dentro deixam de ser conceitos e passa a haver só o agora. E os arrepios, borbotos na camisola, pormenores nas mãos. O mundo só se agita quando é hora de ficar de pé e partir.

20070322

DIA 2

Hoje já não chove. Pelo menos agora, e espero que não chova pelo resto do dia. Estou de volta ao jardinzinho que descobri ontem. Hoje, a luz filtrada pelas árvores é mais bonita, vêem-se os raios do sol. Já não é tudo cinzentão. A madeira dos bancos ganhou vida. A relva parece respirar de tranquilidade e juventude. Mas o ambiente do dia anterior, o peso da chuva ainda aqui está. O jardim continua vazio. Não há ninguém nem se ouve nada. Nada para além dos carros ao fundo e das ondas a bater furiosas. As ondas parecem estar sempre a tomar as atitudes que não tomam as pessoas. Peguei no caderno para escrever e, na verdade, não me sai nada. Ontem tinha tido uma série de ideias, frases bonitas, até, para aqui pôr; mas agora: nada. Os ramos abanam ligeiramente com o vento, numa dança lenta e íntima. Sou quase um intruso naquele local. Por cima da mesa há umas folhas velhas e uns ramos. Restos de terra e uma camada que parece feita de frio. Sorrio ao escrever isto. É mesmo verdade, se ali puser a mão, a mesa está fria. Muito fria. Aquela camada parece cobrir a madeira e torná-la fria. É quase cinzenta. Podia ser de gelo, se não soubesse eu que não é. E posso até dizer que sim, que é, posso deixar-me aqui sentado a imaginar o gelo em cima da mesa. Posso sair do lugar de olhos fechados e levar comigo este jardim para um qualquer outro sítio, e de repente estou já não ao pé do mar às portas de Lisboa, mas sim dentro deste jardim, em lado nenhum, com o mar ali, ainda assim, mas já sem carros, para que servem ali os carros? Às vezes as coisas podiam ser bonitas e resumir-se ao prazer de voar num banco de jardim, de sentir a água gelada escorregar ao longo do corpo num mergulho. E ficar a ouvir as folhas bater umas nas outras.
Alguém passa. Ouço os passos lentos e olho como se fosse a coisa mais normal do mundo. E até é a coisa mais normal do mundo. Viro a cabeça e olho para a senhora com o seu carrinho de compras. A arrastar levemente os pés, serena. Irá para casa e leva lá dentro o pão para pôr numa cesta de vime, sobre a toalha com umas flores coloridas, uma toalha gasta pelo tempo e pelo uso. E vai lavar o copo que mal usou, deixá-lo em cima da banca para logo à noite. E talvez deitar-se na cama a descansar. Ligar a televisão com a renda em cima e ficar a ver a novela da tarde, para depois vir à janela ver se a roupa já secou, É o diabo, com esta humidade.

DIA 1

O tecto é branco. Há uma lâmpada, mas também ela é branca. E penso, Está na hora. Levanto-me, pego nas chaves e enfio o casaco pelos braços acima. Bato a porta e está a chover. Nem chega a ser chuva; a minha avó diria que borranha. Desisto do carapuço porque não vejo bem com ele. Viro à esquerda, como sempre me lembro de ter feito, subo a rua das casas que todos os dias vejo e para as quais, por isso mesmo, nunca olho. E também não foi hoje que olhei. Não está um vento muito forte. Nem frio, sequer; a chuva cai em cima da cabeça, bate na cara e no pescoço e não me faz impressão. Atravesso a rua movimentada fora da passadeira, apesar de a ter a uns escassos dez metros. Dou quase sempre uma corrida no final, a fugir do carro que não parece ter intenções de parar. Forço-me a olhar para as casinhas que por ali há. Todas diferentes e, ainda assim, tão iguais. Cada uma com o seu tipo de portão, de grade, mas todas muito bem protegidas do mundo exterior. Posso ver os carros dentro de alguns jardins, mais à frente vou ser surpreendido por um cão a ladrar furiosamente. E o coração salta e praguejo que detesto cães. A rua segue para baixo. Instintivamente, porque em frente há um descampado qualquer, que é e continuou a ser desconhecido. Não é este desconhecido que quero hoje. Não é este desconhecido que quero passar a conhecer.
Procuro intimamente um desconhecido bonito, irresistível. No entanto, tenho muito claro que começo o percurso numa terra onde a fealdade impera, onde só algumas pequenas coisas ganham beleza e força, se e porque fora de contexto. As flores pendem por cima das placas metálicas que protegem os jardins dos olhares indiscretos de quem passa. Passam duas amigas a falar, com um ar pesaroso, Coitadinho, ele até era bom rapaz mas, pelo que ouvi, andava metido... e não ouço mais nada. Uma delas tinha a Maria na mão.
Volto a cabeça para trás e sorrio levemente para mim. Continuo a andar e tenho de me desviar para o passeio, que vem lá um carro e nem o ouvi. As árvores densas não protegem da chuva. Antes acumulam água sobre as folhas e, quando o vento é um bocadinho mais forte, a minha molha é mais desconfortável. Lá ao fundo os carros circulam depressa outra vez, apitam, não vêem passadeiras (as que não uso; como os
posso julgar?), andam depressa, muito sérios. Eu volta e meia olho para o telefone, a ver as horas. E não só as horas, olho para ver se o telefonema já chegou, se recebi aquela mensagem, se, por acaso, não o senti vibrar e já ele me tinha tentado ligar e eu não percebera. Não deixa de haver casas, por aqui. Prédios baixinhos, vivendas mal tratadas, outras já melhorzinhas, amarelas, cor-de-rosa, prédios verdes e azuis, castanhos, com varandas horríveis destacadas. Aqui já não há árvores. Há um passeio mais largo, contudo. As entradas dos prédios não me guiam, não me regulam: olho antes para as ruas que se cruzam, para um sinal, para uns semáforos, para saber como e por onde voltar para trás. Mais à frente está a linha do comboio. Pois é, já aqui estou. E pode-se passar? Sigo e mais lá à frente posso passar por um túnel escuro e apertado.
Este não é diferente dos outros, palco de demonstrações de arte urbana, entre outras, local de passagem, e não só para o outro lado da linha, guardador de cheiros da cidade. Do outro lado a rua é estreita e tem só um sentido. Segue a linha do comboio. Há árvores dum lado, e é para esse lado que vou. Há poucos carros. As casas são maiores, aqui. Palacetes. Alguns são escolas. Mas à frente pode-se descer para o centro, aparentemente. Mas sigo em frente para onde há mais casas e, ainda mais à frente, prédios brancos, estes já não tão feios, mas mais juntos, mais fechados. Passeio por aquelas ruas tão residenciais e sinto que invado a casa de alguém. Viro numa esquina e há um jardinzinho. Feiinho, à primeira vista. Mas depois, é por ali que
fico, sento-me num banco, embora nem cansado esteja. É sossegado. E não tenho medo, apesar da aparência de beco. O chão é de terra batida. Ou talvez não. É terra mas não está enlameado, apesar da chuva. Os bancos são de madeira, as árvores servem de filtro, tanto da luz como da água. Parecem pinheiros. Está tudo muito cinzento, como o dia. Ou talvez mesmo por causa do dia. Há uns bancos aqui e ali, uma mesa mais lá adiante, relva nuns canteiros, ladeados por caminhos de terra dura. Cheira bem. Lá ao fundo ouço as ondas. Ah! então a praia é já aqui! Não sabia que havia por aqui um jardim...

20070312

exercício de persurso

Lançaram-me o seguinte exercício:

DIA 1

Observação

Escolhe um ponto geográfico A (conhecido) e começa a caminhar, estabelecendo um percurso que te leve a um ponto B (desconhecido). Esse percurso é feito a pé, tem uma duração indeterminada. Decidido o final do percurso, deves regressar a um espaço familiar e escrever, numa página e num tom descritivo, o que se destacou nessa caminhada, elegendo e descrevendo um ponto Z: um espaço, um objecto, um momento, uma forma ou um movimento que te tenham marcado e influenciado especialmente.

DIA 2

Intensidade

Voltar à zona desconhecida e ir directamente ao ponto eleito, o tal ponto Z. Parar e pairar nesse espaço/ponto e escrever no local destacado sobre a experiência de estar no local, parado, em processo de escuta.

O resultado vem em seguida.

20070225

the worst taste in music

He can't forget you
You're quite a find
In my mind I see how he gets you
To close your eyes
Kiss the skies

You race down the stairs in the morning
A kiss in half promise, half warning

Why would you bother to hang around?
Even for some time, now
There will be others to frown upon
If it turns you on

But he's got the worst taste in music
If I didn't know this I'd lose it

But he's got the worst taste in music
If I didn't know this I'd lose it

The Radio Dept.

20070217

auto-retrato III


(l.)

auto-retrato II

(l.)

auto-retrato I

(l.)

ponto de inflexão

Às vezes parece-me que queria ser como uma estrela cadente. Descer pela atmosfera a uma velocidade louca e começar a pegar fogo. Desaparecer e fazer-me cinzas, espalhar-me sobre a terra.
Também não é caso para tanto...

20070216

"Tou-me a cagar, quero é ser feliz."

ele-que-o-disse-sabe-que-o-disse

20070215

Disparos loucos como palavras secas, setas no peito como palavras suaves. Um som solta-se de longe e aproxima-se para invadir e revolver tudo por dentro. E com isso criar um arrepio pelas costas acima, uma lágrima pela face abaixo, um sorriso pelos olhos dentro e o coração enorme e parado no meio do peito, a respiração suspensa pela falta de espaço.
A conversa decorre, como se nada demais se passasse, e talvez nada a mais tenha acontecido, não mais do que uma simples brisa a empurrar a cortina translúcida, a deixar entrever, ou claramente ver, o que está para além do alcance vulgar das mãos. Tudo parece então mais fácil, depois das grandes vagas vem a calmaria, e há que esperar outras sete para que venha uma grande outra vez.

E fugir, fugir sem rumo, com uma mão cheia de nada e a outra agarrada a outra mão, e ficar horas deitado na relva a olhar para as cores das flores que por ali esvoaçam, a pender no meio das ervas altas.

Os dias são longos e curtos. Ainda agora parecia que faltavam anos para amanhã e, de repente, amanhã é já hoje, e nem demos pelo amanhecer. O que era o longínquo e inconcretizável passa a ser o presente e a vida rotineira, embora esteja tudo na mesma: não mudam conhecimentos ou perspectivas, muda talvez apenas a postura, ligeiramente: costas direitas, olhos em frente, braços abertos e, ainda assim, um sorriso, porque há coisas incontroláveis.

ponto de viragem

No comboio tudo é fugaz, as pessoas, a terra lá fora. No entanto, a mesma música a soar não deixa que fiquem os pensamentos e os desaires para trás. E as voltas na cama são as mesmas, dois segundos antes de adormecer. “Às vezes, mal apagava a vela, os meus olhos fechavam-se tão depressa que nem tinha tempo de pensar: «Adormeço».” Diz logo no início de Em Busca do Tempo Perdido — No Caminho de Swann. Anteontem deitei-me. Mas não ia dormir, ia pensar, ia mais uma vez afundar-me na reviravolta de ideias que se deslocavam à solta dentro de mim. E foi isso que fiz, durante algum tempo, até que a certa altura estava já a entrar no sonho, em que as ideias eram menos claras, perdiam o sentido e a lógica, mas davam-me a certeza de que estava a sonhar. Contudo não me tiravam o mesmo gosto da boca nem aquela sensação lá no fundo do nariz (será um cheiro?). Até que, a certo ponto, pensei, «Adormeço». Levantei-me de rompante. E sorri. É estranho sorrir com este peso no peito. E pode até parecer que ando para aqui a lamentar-me, mas não. Não é hora disso, agora. Agora ando mais num turbilhão de incertezas, não diria que ando angustiado. Diria só que ainda não parei. No dia 14 volto. E penso agora ir logo a correr falar. E depois lembro-me do que é o dia 14. Porque, não sendo nada, é tudo e pode ser tudo. O aliciante é esse mas a queda é maior quando grandes são os aliciantes. Quando muito se espera. E não espero nada, digo a mim mesmo que é impossível, e isso é o que me diz a razão. Mas há sempre um descontrolo lá dentro que não se deixa guiar pela razão e que me diz que tudo pode ser como espera esse tal algo que lá dentro se agita. E há sempre esta luta lá dentro, parecida com a do medo e da felicidade de que há pouco falava. Que me faz já sentir bem e mal, permanente e simultaneamente; bem pelo bom que aí vem, pela ínfima probabilidade e pela grande ilusão de que os olhares se cruzem e se descubram, se fundam e fujam por dois dias para um mundo exterior desconhecido; mal pela força de uma realidade que me diz que nada disto é possível, que há certas coisas que não acontecem e que não é possível acertar o primeiro lançamento. Mesmo assim, não consigo deixar de sorrir ao lembrar-me do sorriso.

Tinha começado por falar de comboios. São como corredores compridos, corredores em movimento, locais de passagem. De dupla passagem, passagem ao longo e dentro deles próprios e passagem ao longo de todo o percurso que desenvolvem. O comboio acaba sempre por ser um lugar de reflexão. Sobretudo estes de longo curso. As pessoas vão falando uma com as outras, mas pouco. Cada um com o seu mais próximo, experimentado breves contactos com alguém desconhecido, um pouco desconfortáveis, ainda mais pela posição monótona, pela imobilidade das pernas. Mas parece que me cria, esta imobilidade nas pernas, uma actividade desenfreada da mente, numa torrente de ideais e pensamentos sem elo e sem sentido. Quase como fragmentos. Hoje é um dia diferente, estou a escrever. E agora deu-me para a reflexão sobre a reflexão, coisa que me costuma irritar. Mas hoje não, hoje pareço parvo, já não sei que fazer à torrente cá dentro, há uma vontade louca de deitar coisas para o papel, para onde for. Mas sem nunca dizer a sério o que é, sem poder dizer, sem sequer saber se o quero. Mas, sobretudo, sem poder. Vai ser assim sempre tudo tão difícil? Já sabia, não é novidade nenhuma...

20070208

Sorrisos escondidos

Como num intante o mundo dá voltas para deixar de fazer sombra sobre as ruas estreitas de há uns tempos. E como tudo faz, de súbito, sentido. Num instante, o que antes eram meros fragmentos incompreensíveis e sem significado (quanto mais força), passam a ter explicação, tão lógica, tão visível e, ainda assim, desviante. Como uma força avassaladora, dão voltas à minha barriga. E a todo o mundo à volta. E custa tanto ontrolar tantas coisas ao mesmo tempo. E, quando tudo parecia estar a assentar, vem outra vez a onda e leva os restos de castelos mal construídos. Sempre tão mal construídos, sem alicerces, sem compreender a raiz de tudo, sem acreditar plenamente nela.

E notar a naturalidade, e o alívio que traz tudo aquilo, toda aquela tarde; sentir uma felicidade incontrolável e um medo que com ela luta e não ganha nem perde. Mas que se vai opondo, como que para lhe dar uma força maior.

E agora? E agora?! E agora?!

Ainda se sorri, mais levemente, mas ali por perto andam outros chamarizes, informações em catadupa, e a necessidade da maior delicadeza do mundo, no momento em que tudo anda a velocidades irrefreáveis, em que os dias se sucedem sem intervalos entre eles, em que o próximo comboio a apanhar é já amanhã, é logo à tarde, é daqui a cinco minutos, já o perdeste!

E já nem sei onde vou... parece que desaprendi de escrever, já não sei encontrar as palavras que quero, já não sei construir uma frase. E há imeno tempo que aqui não vinha, e não sei o que fazer. E, e, e...

E a minha cabeça volta atrás, num impulso louco, sem travões e com o ar a bater na cara, e num instante estou lá de novo e ouço. E sim, foi claro a partir de certo momento. A música parou e o sorriso que se seguiu, vejo agora, foi das melhores coisas, meio enervado mas tão espontâneo. Bonito, bonito era a palavra e parece que tenho medo de a dizer... E o coração subiu até cá acima e as palavras ficaram presas no nó que se formou. E saíram outras, não as que deviam, mas foram ditas com tanta natralidade. Claro que sim, claro que sim! Como não? Contudo, ainda tanto por dizer... E cabe em duas ou três palavras.

Talvez pela primeira vez me sinta impaciente por dizer coisas difíceis. E difíceis não pelo acto em si, mas pelo que depois vem. Ou ainda mais pelo que depois não virá. O nada depois do quase nada.

Entrou pela porta de trás. Não disse nada, sorriu só e atirou as coisas para cima de uma das mesas postas em fila. Sempre em passo acelerado, O que é que se faz?, Bom dia. E mãos, sorrisos, dois beijinhos, Tudo bem?, E tu?, Não havia lugar, já estou muito atrasado?, Já passou, és depois. Sorriso.
Correu bem, correu bem, és quando? e quando é que combinamos aquilo? Os dias chegam sempre, já dizia Blimunda: e às vezes, mais depressa do que se achava, já tudo está a acontecer sem sequer ter sido dado tempo de preparação. E podia ter sido uns dias mais tarde, mas as coisas vêm sempre quando têm de vir.

20061218

1

Hoje não vou escrever muito.

O p.nt. faz um ano. Apesar de não ter sido muito regular, aqui está o resultado de um ano. Não chegam a 8 posts por mês, mas é o resultado de um ano cheio de altos e baixos, cheio de turbulência e de mudanças. Nesta altura, há um ano, estava eu (e tudo à minha volta) muito diferente.
Mas como agora é agora, deixo aqui esta nota. E mudo ligeiramente a cara ao p.nt., que já precisava.

20061209

A correr, as portas abrem-se e fecham-se. Não têm noção de ritmo, mas isso não lhes importa nem interfere na sua acção. Abrem-se e fecham-se, como se um vento indizível e inconstante as atravessasse, como se as entradas e saídas deixassem de ser isso mesmo e passassem a ser simplesmente lugares de ruído e de luz e sombra, luz e sombra, luz, sombra, luz, sombra, pum, pum, clunk, pum, pum, clunk, pum, clunk clunk, clunk, pum pum. Como se o que me é dado a ver não passasse de fragmentos, pequenos fragmentos que não deixam construir a forma daquilo que, afinal, não conhecia assim tão bem como pensava. Como se o que me fosse dado do mundo não fosse mais que parte dele, um bocadinho dele, um conhecimento mais ou menos dele. Mais ou menos. Às vezes uso isto com um sentido, às vezes com outro. De facto, é pena não ser eu a ler alto aquilo que me corre na cabeça, é pena a cabeça não ter a capacidade de ser como um papel. E agora volto atrás, como num filme em rewind, tzzzzzzzzzzzz-zzzzzzzzzzzz-zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz-zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz, para trás. Porque já me afastei, já me deixei levar para outros campos que não queria. E volto às portas. Ainda batem, e cada vez mais me parecem completamente indiferentes a tudo o que se passa à sua volta. E nem por isso me parece que tenham elas uma razão para bater. Abrir, fechar, abrir, fechar, abrir, fechar. Muitas, como é que há tantas portas no mesmo sítio? Que loucura! Ainda tentava acompanhar cada porta, ver cada uma delas a bater, mas a certa altura torna-se impossível e sento-me (sento-me!) a olhar para uma de cada vez. E desta vez tento perscrutar o que há dentro dessas portas, tentar juntar fragmentos de momentos e juntar peças e montar pedaços para formar um outro pedaço. Pedaços do pedaço. Agora estrago isto tudo e dou uma gargalhada! Pedaços... Pedaços, iogurte de pedaços! E os líquidos? Líquidos com pedaços? Não gosto de iogurtes com pedaços...
Um iogurte de pedaços não encaixa no cenário das portas. Até porque, no cenário das portas, é tudo uma mistura de cinzento, sépia e azul... Não há lugar para o rosado forte dos iogurtes de pedaços. Ficava demasiado anúncio. Demasiado anúncio...
E entretanto, o que me parece é que estou numa auto-estrada com carros sempre a passar (sem o barulho das auto-estradas, antes o pum-pum das portas), muitos carros sempre a passar, à noite, com luzes fortes. Muito depressa, claro, escuro, claro, escuro, claro escuro, luz, sombra, luz, sombra, luz, sombra, claro, luz, sombra, escuro, claro, sombra, luz, escuro, escuro, somb ra, claro, luz, claro, escuro, luz, sombra.
Há portas pelas quais nunca ninguém entra. E pelas quais tão pouco se sai.
É só uma sucessão de imagens, que nãoi formam nada na cabeça de ninguém, que não deixam uma imagem instantânea inteligível. Que não chegam para criar nada de nada. Ali. Só depois se recolhe pedaços de pedaços e só depois se vê o todo com o fragmentom de pedaços; e só então se diz, Ah! Agora vejo! Vejo! Vejo! Vejo!

NÃO NÃO NÃO NÃO NÃO NÃO NÃO NÃO NÃO NÃO NÃO NÃO NÃO NÃO NÃO NÃO NÃO NÃO NÃO NÃO!

Chega! Há limites, caramba! Nem tudo são números! Nem tudo o que se aguenta em pé é bom por isso mesmo! Nem só os louváveis são necessários!
E, um pouco derreado, nenhuma das duas partes pode funcionar sem outra... Apesar de os deixarem... E de ser muito bem visto... Os números... Para que servem essas coisas que se fazem com umas coisas estranhas? Uns lápis, umas canetas (que picuinhas que eles são, têm de ser da Rotring, veja-se lá!). Para que serve pensar nessas coisas? Para que serve ser-se um bocadinho humano? Para que serve andar por aí a descobrir a pólvora? Não é mais fácil pegar no computador e enfiar para lá uns dados e pronto, temos a resposta?!
Mesmo que seja precisamente o cego a criticar a falta de vista... Ou o oco a criticar a vacuidade.

20061118

E, como um impulso, sentiu chegar o momento e saltou. Olhou à volta e tudo se mexia a uma velocidade louca. Nem sequer conseguiu perceber uma série de coisas, mas também decidiu não se importar com isso. Rodou no ar até voltar a acordar, em cima, ou dentro, ou atrás, ou mesmo debaixo do branco escuro de sabe-se lá que quarto, que sala, que... seja lá o que for. E branco... Sempre branco. Branco pureza, branco simplicidade. Branco irritante. Branco insuportável, branco de enlouquecer, branco enfadonho, branco cheio, branco demasiado pesado. Porquê branco? Para quê sempre branco. Até dá vontade de lhe tirar partes dele que não vejo, mas que se fazem sentir, pelo peso; tirar-lhas, a ver se ganha vida, se deixa de parecer puro e limpo, e tão perfeito, sereno e impecável. Lançar-lhe água para cima! Apagá-lo. Riscá-lo com lápis de cera. Riscos compridos, intermináveis, exasperantes, gritantes.

Para acalmar. Mergulhar.

20061027

cores bonitas

Há dias em que chego e está tudo calmo. Parado, nada gira, nada brilha, tudo se mantém palidamente cinzento. Ao fim da tarde as coisas ainda estão difusas; vão-se tornando claras à medida dos passos que vou dando, a subir para casa. Às vezes preciso de ver que as coisas não se tornaram claras, antes escuras. E que o entardecer - que há tão pouco tempo parecia prometedor, o céu bonito, como já não se via há tanto tempo, sem nuvens, as cores a chamar, a prometer outras cores, mais tardias, a deixar para trás a semana, a voar um bocadinho, a ficar leve, poder girar e rir, sentir o peito abrir e respirar - acaba sempre por se trasformar em noite. O ar já estava fresco, mas quando se está como estava eu nessa altura, o frio é um pequeno obstáculo.
Ao chegar e entrar, já a noite parecia gélida e escura, as cores tinham-se fundido em tom de papel velho, a mão esticada tinha sido recolhida, a voz tinha falhado, a vontade tinha sido adiada, o telefone caído, indiferente, no colchão. E ressaltado.

E já antes tinha sentido a necessidade de agora, a passar na estação, a ouvir os gritos de quem me vende uma camisola por cinco euros, um chapéu de chuva por sete e fruta fresca por dois euros por quilo. A cabeça a dar uma roda, sentir o ponto de saturação chegar, dar um grito à procura de um silêncio que parece só existir quando a música me invade e se sobrepõe a todo o ruído em volta, me transporta para outro mundo, me faz andar um pouco acima do chão e me deixa alhear-me e poder pensar um pouco mais lucidamente. Ou não tão lucidamente; deixa-me pensar, tão só, mesmo que seja esse pensamento o de um vôo, uma viagem ao emaranhado de linhas que se vêem do outro lado da linha, mais próximas do horizonte com cores bonitas.

20061026

Poema 20

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.


Pablo Neruda, Poema 20;

inVeinte poemas de amor y una canción desesperada

20061009


Com a outra mão... Sem ver nada.
Que tal tentar pegar e tentar fazer chegar aqui a este nosso pequeno cantinho?

...

(talvez daqui a uns dias seja mais concreto)

20060927




"Get through this night, there are no second chances. This time I might. To ask the sea for answers."
Placebo

Because I can't find the words myself.

20060924

a chamar...

Aqui não, aqui chove. --- Pois, têm sorte, então; aqui 'tá horrível. --- Não sei, talvez p'ra semana, ainda não sei como é a minha vida por aqui.

(mais tarde)

Não, ainda não sei nada, os resultados só saem p'ra semana. --- Agora aproveito p'ra descansar. --- Hum... â... pois, era isso... era só isso. --- Beijinhos.

Às vezes gostava de não ter telefone.

20060830

ainda

um passo
um passo e o mesmo impasse
a mão procura um sinal
uma resposta que parece vir

mas talvez não seja

e o momento passa
não passa

agora
não
agora não

os olhos cruzam-se
e parece que sim

e é possível voar com os pés no chão

há uma corrida cá dentro
o coração sobe à garganta
e sufoca

e é tão bom sufocar assim
chegar mais perto e ter medo

afastar e já não ter medo nenhum
olhar de longe e sentir que o espaço
pode não ser nada

tenho um elo no pulso
ligado a um par
a mares de distância

e mesmo assim senti-lo vibrar
e agarrá-lo e ser como se
agarrase uma mão

como se desse um passo adiante
como se o mar fosse só a poça que
todos os dias piso à porta de casa

como se tivesse saído e dito só
até já

20060825

late at night

Even when all seems so foggy, there's a light that indicates a way. An unknown and probably dangerous way. A path I try to discover with my naked feet, afraid of sharp thorns on the ground. As I get close I understand the light was not as far as I supposed. And I realise it was not a normal light. Actually, it was not only one. There were two round fountains of light that, though misterious, looked so harmless it was impossible to resist their call.
And then something happened. It's hard to tell what was going on, but the lights had just became so close. So close that they seemed to actually be inside me. And then a sudden heat.
After that, some kind of emptiness. The fog was replaced by total darkness. After that, cold. The fear that everything had just been an illusion. A shadow with deceptive lights.

The day after came with that feeling inside my chest. A mix of delight and fear.

But then, a touch, a glimpse and the lights were there again and the heart was beating so fast again and the hand shaking so much again.
And then wondering for so long how would it be, and then lay down on the grass and see those shining lights again and get close and feel them again warming up my body so that there was no longer cold around.
And then fly to somewhere far away, and wonder why things turned out to be that way. The lights were no longer there, although their heat was still inside me.

20060824

mais, ainda mais

Hoje caí. Acho que já não estava habituado. Os olhos voam e veêm mais do que deviam e atiram lá para dentro sensações que remexem e atiram ao chão o copo de cristal que se tinha nas mãos. Que cai devagar, a dar tempo para o agarrar e amparar e o não deixar partir-se. E cai e nem se sente o ruído da transparência a estilhaçar-se. Olho e só depois vem o baque, como se tivesse ido contra uma parede. Seco, sem ecoar o ruído. Mas este fica lá, apesar disso, a abrir as portas do velho portão. E já nem há vontade de atirar tudo ao ar. Nem de tentar apanhar coisas em entrelinhas e perguntas sub-reptícias. Há só vontade de voar e desaparecer por umas horas, uns dias, uns meses, uns anos. Entrar num mundo onde não haja mais do que aquilo que é importante.

20060820

el mar entre rocas

Aunque parece tarde, es siempre tiempo de llegar más lejos, es siempre tiempo de bucear hondo y no volver.

20060811

Algo teu

Esta aqui está para não mais esquecer os dois últimos dias, à espera do taxi e sobre o verde.
Para chegar mais longe é só preciso dar dois passos.

É só o nada a bater-nos à porta
E a mim importa-me que estejas ao meu lado
Enquanto o medo vai dançando à nossa volta

É só uma imagem que sonhámos doce imagem
Nada que um dia após o outro reproduza
Mas meu amor estaremos sempre de passagem
Esquece o que eles dizem sobre um grande amor
Quem podia mais querer-te como eu
Nada que acredite conseguir mostrar
Pois é algo teu


Pluto

20060806

E assim será

E daqui por diante, assim seja.

Assim será.

Que volte e torne duas vezes e prenda as garras nos lençóis e grite. Que se contorça e encontre os rumos perdido no toque suave da pele.

apesar de em terra estar

noite

Caiu e ficou. Vinha luz só daquela janela pequena ali em cima, vês? Sim, não sei como é que puderam safar-se desta, mas a verdade é que estão em casa, agora.

Bom... Isto deve ser um bocado chato para ti, vires aqui ver estas coisas... Não achas que devíamos sair daqui agora? Não? Bom, então ficamos. Claro. Não, não. Não tenho nenhum problema. Ficamos. Vamos quando quiseres.

Sim, acho que sim... Pelo menos foi o que ela disse. E não ouvi ninguém dizer o contrário. Não há razões para que tenha mentido, não é?

Pois... Deve ter tido medo. Ela tinha sempre medo de estar sozinha, quando o sol se punha.

Não... Deve ser alergia do sítio. Sabes, sítios velhos e assim... Faz-me isto. Está tudo bem.

--- --- ---

E sorrio, e as lágrimas continuam a cair. E passa a mão por baixo dos olhos, a ampará-las. E saem mais, agora tão livres. E abraço-a.

É agora que te sinto menos...

outra vez hoje

Hoje é Sábado e aqui estou. Faz parte.

Hoje ouvi-te e aqui estou. Melhor. Obrigado. Precisava.

Sorri. Estavas nervosa, ou foi impressão? Imaginei-te ao telefone. Imaginei a tua cara, vi os teus silêncios. Nem imaginas o quanto me apeteceu abraçar-te como não fiz nunca. Apeteceu-me chorar contigo. Sorrir-te às hesitações. Amanhã espero por ti.

Obrigado.

20060727

ali

Auriculares nos ouvidos, desce a escada a correr. Abre a porta e sai. O mundo é agreste. E começa a correr. A música fá-lo sentir que está noutro mundo. Desce a rua em direcção àquela praça pequenina e escondida, que depois dá para a igreja. E segue pelo corredor fora, pelas ruas estreitas e começa a descer, até chegar à escadaria. A correr para baixo e passa a rua. Desce e chega à beira do rio. E continua, acompanha o curso da água. Num ritmo contínuo e acelerado.
Depois a música acaba. Não tem mais bateria. E o mundo tranforma-se, assim num instante, como se nunca pudesse ter sido doutra forma. Pára de correr. Ouve os batimentos. Rápidos, regulares. E o mundo gira à sua volta e volta ao mesmo sítio. Toca com a ponta dos dedos no ar que tem à sua frente e trasforma-o, com um poder que nem percebe que tem, nem vê de onde vem. E, de novo, pode começar a correr. Mas não. Está preso ao chão. Puxa um pé e não o sente. É como se o não tivesse ali.
chocante

20060725

Nada es sencillo...

Nada es sencillo.

20060713

o vento

posso ouvir o vento passar
assistir à onda bater
mas o estrago que faz
a vida é curta pra ver
eu pensei que quando eu morrer
vou acordar para o tempo
e para o tempo parar.
um século, um mês
três vidas e mais
um passo
pra trás?
por que
será?
...
vou pensar.

como pode alguém sonhar
o que é impossível saber
não te dizer o que eu penso
já é pensar em dizer
e isso, eu vi, o vento leva!
não sei mas sinto que é como sonhar
que o esforço pra lembrar
é a vontade de esquecer
e isso por quê?
(diz mais)
ú
se a gente já não sabe mais
rir um do outro, meu bem
então o que resta é chorar
e talvez
se tem que durar
vem renascido o amor
bento de lágrimas.
um século, três,
se as vidas atrás são parte de nós
e como será? o vento vai dizer lento o que virá
e se chover demais a gente vai saber,
claro de um trovão,
se alguém depois sorrir em paz.
(só de encontrar...)

Rodrigo Amarante

20060607

Porque nem sempre nem nunca; e às vezes é preciso.

Porque há mais para além do que se pode ver.

20060604

Sentado encostado ao poste de metal.

E nem sequer sentia nada.

20060523

quente

Chegar e ver a chuva.

Um pé de fora a avaliar a força do vento.

E voltar para dentro, para perto do aquecedor.

20060518

e agora?

Prestes a chegar, chorou, sentou-se e aninhou-se. E vou mudar. E por que é que não o fiz antes? Por que é que não vos ouvi? E agora chorava.

E, mesmo assim, é tão bonito vê-la chorar...
E escreveu.

20060512

diagonal



(l.)


Por aí.

20060511

ontem

Já tinha saído havia algum tempo. Tinha ido a pé, que era mais sossegado. A rua já estava escura, a noite espalhara-se depressa, nem lhe dera tempo para se voltar e observar o último sopro de claridade. Entrou pela rua que subia e, ao fundo, virou à direita. Era uma rua calma, não passavam carros àquela hora. Era bonita porque era abrigada, cheia de árvores. Espreitou e viu, por entre os ramos das árvores, a luz da lua branquejar os farrapos de nuvens que viajavam por ali. O céu estava azul petróleo, muito escuro, mas suficientemente claro para que se lhe visse cor. Os farrapos corriam depressa, mas a lua não era deixada só, a nuvem prolongava-se por quilómetros. Os ramos escuros ficavam mais pretos contra a luz da lua. Um céu de quadro, sim, tinha razão, um céu de quadro. E ficou a pensar no que lhe dissera a moça, à tarde. Dissera aquilo de repente, olhando para os farrapos, ainda iluminados pelo sol. Um céu de quadro. E perguntara-se, O que é um céu de quadro?, mas não comentara nada com a moça, como se não tivesse ouvido. E agora via a lua quase cheia inundar um pedaço de céu à sua volta e via a corrida dos farrapos sobre um fundo profundo como o céu e via os ramos pretos à frente e pensava, Um céu de quadro. Emocionava-se. À medida que andava, os ramos ora cobriam ora descobriam a sua vista. E ia pensando na efemeridade daquilo tudo, ainda agora se arrepiara e dali a um momento estará longe dali, nem se lembrará mais dos farrapos de nuvens fugidios iluminados pela lua. Então estacou por uns segundos, a absorver aquela imagem. Quando as lágrimas saíram, fechou os olhos. A imagem ficou. Tinha ficado para sempre. Limpavam-no.
Começou a andar e enterrou a mão no bolso das calças. Quando chegou ao fim da rua, olhou de novo para o céu. O peito apertou-se. Não viu lua nem nuvens. Só escuro. Ouvia agora o coração bater de medo, no silêncio da noite. Puxou a mão para fora e, agarrado a ela, estava um pedaço de farrapos, desfeito. Deitou-os ao chão e voltou a enfiar a mão no bolso. E logo a tirou. Parecia que tinha lá um bloco de gelo. Tirou-o e preparava-se para o atirar para o chão, também. Mas não conseguiu fazê-lo logo. O pedaço de gelo era branco. Branco como uma parede. Não se importou mais e deixou-o cair. Partiu-se em mil bocados.
E perdeu-se a noite.

20060509

entre between



(l.)

Há uma razão. Nem sempre se vê e pode ser a razão mais insignificante.

20060505

apagar tudo

Onde escrevo isto agora, estava a escrever, antes de apagar tudo, uma mensagem de postura. Agora desisti. Não o vou fazer, nem tão-pouco explicar seja o que for.

Está tudo dito aqui em baixo. Chega.

Não vou gritar, ser bruto, armar um escarcéu. Vou ficar bastante quieto, aliás.

Longe, claro. Até sentir saúde para me chegar perto. Até ter descansado a cabeça.

E não, não é uma fuga. Não vou fugir, vou continuar onde sempre estive, mas menos lá. Vou só tocar menos. Sim, é isso, vou tocar menos. E encolher-me quando me vierem tocar, se o fizerem, mas seria melhor que o não tentassem.

Porque hoje foi preciso fazê-lo. Não que sinta que vá querer. Porque sinto que preciso. Ir para o jardim um bocado e ficar a olhar. Aproveitar aquele tempinho para ir ver o verde do Pátio das Tílias. Para descansar, para estar comigo, mesmo que isso não aconteça.

Já sei que é tarde, é sempre tarde. E não chega já de saber que é tarde. Não preciso agora de esquecer que é tarde e fazer como se tivesse tempo? Porque se assim não for, nem vale a pena ir para as Tílias, vale mais ir-me deixando viver até ter tempo para tudo. Ah, e agora deixo de conseguir pensar e vejo a confusão em que está tudo e qualquer coisa me impede de ver o ecrã. Gotas.

Calma.

Num resumo: calma, descanso, distância, Tílias, verde. E reflexo, por causa do sol. Assim faz sentido?


Não sei o que digo.

20060504

sem efeito

O convite fica sem efeito. Porque sim, só porque sim.

(chega)

criar


(l.)

sem ponto

Escrevi isto há dois dias. É engraçado publicar isto num blog com este nome...


agora abro uma página em branco e escrevo escrevo escrevo para mim para outros para nada nada nem sei se posso chamar a isto escrever que não venho transmitir nada acrescentar nada à conversa qual conversa não há conversa em curso é só chegar e mandar umas bocas olhar e não ver nada cansar e não dormir esperar e não alcançar descalçar e não sentir o chão viajar e chegar a daqui a cinco minutos onde estarei daqui a cinco minutos aqui ainda aqui para que ando porque não me mexo cheguei hoje e ainda já vejo o que não vai dar para não fazer fazer não fazer andar travar acelerar chegar aproximar retrair requebrar abraçar enlaçar estas palavras gosto destas palavras ou então largar afastar empurrar observar apenas apenas observar olhar ver de longe e quieto ou então não ou então nada disto e uma ponte uma ponte pode servir de caminho ou não claro que não serve de caminho tão bem sei isto que até me rio com as divagações da minha cabeça sim não me devia rir nada disto tem piada aquilo que devia fazer não faço será que devia devo ou não devo e a quem pergunto isto entretanto não faço mas não faço para nada nem para ninguém nem para mim que aqui estou ainda nem tão pouco para mais ninguém nem saio deste impasse impasses que não é só um impasse aliás o impasse a que me referi primeiro é menos impasse que aquele a que me referi depois onde está aquela força que me fez não não continuo será que foi força sim foi força embora tenha sido motivada ou talvez não pelas coisas erradas erradas coisas erradas coisas certas cada vez mais desconsigo entender estas palavras por exemplo isto que estou a escrever está errado não em termos de significado ou mensagem nem me aventuro por esses campos mas em termos de forma de escrita e no entanto desafio seja quem for a dizer-me isso mesmo que está errado estará não não está está bem para aquilo que serve para aquilo que está a servir agora que escrevo assim sem pensar sem fazer frases bonitas bem pontuadas perceptíveis bem organizadas que texto tão bem escrito o que é isso este é então mal escrito assim é que gosto dele hoje daqui a uns tempos vou talvez achá-lo uma experiência estúpida e infantil ou então não e até vou gostar às vezes acho que é bom não pontuar deixar que as coisas sejam lidas à vontade sem indicar qualquer caminho que não seja aquele que a mente de quem lê decidiu seguir sim era engraçado pontuarem-me este texto e dar-lhe um sentido totalmente oposto ao não sentido que lhe estou a dar agora e criarem parágrafos e linhas bonitas cheias de significados maravilhosos maravilhosos oh maravilhosos as maravilhas do mundo são não sei quantas as minhas são aquelas que vejo agora a correrem-me pelos olhos pelos ouvidos a música que vai tocando a memória do que aconteceu hoje à tarde e de manhã e na hora dos almoços e à frente da janela entreaberta que me transportava por uns segundos até ali ao lado sim ali ao lado ali ao lado é melhor não é é sempre melhor do outro lado a relva é mais verde do outro lado a relva é do outro lado mesmo que não seja verde existe pelo menos o pior é quando nem sementes de relva foi possível plantar neste chão duro e seco que deixei transformar e agora apesar das chuvas torrenciais os efeitos ainda são fracos as brechas do chão mantêm-se abertas apesar de já ter sentido uma pequena semente algures lá muito ao fundo ou era antes um resto de rocha talvez fosse isso a confusão devia ser destilável ou qualquer coisa assim porque assim não dá é estranho ter a cabeça tão lúcida e de repente senti-la começar a rodopiar a deixar para trás a compreensão e ao tentar recuperá-la enquanto é tempo perder a limpidez o sentido todo toda e qualquer palavra plausível ou aceitável aceitável o que é isso de aceitável deixar cair a dignidade e a própria vivência humana chego e digo amanhã não não já está tudo mal digo não digo nada faço sim faço o que tenho de fazer tenho o que é isso de ter de fazer o que quero fazer assim é que devia ter dito estou aqui com coisas e rio-me de mim mesmo não acredito que amanhã faça seja o que for em relação a terapias de choque como lhe tenho chamado quem sou eu para achar que é preciso uma terapia especialmente se só faço isso porque acho uma coisa que sendo provavelmente irreal me faz sentir melhor se for verdade se fosse verdade melhor não sei se isso me faz sentir melhor vai-me fazendo sentir o que já não é mau agora penso e olho para cima e vejo quão desinteressante está o que acabei de fazer será que alguma vez vou ter paciência para ler o que acabei de escrever até ao fim sim claro que vou mas agora o que vou fazer é afastar-me do teclado por um bocado sentar-me no chão e olhar para o escuro do armário chegar perto do sono e desafiá-lo entregá-lo por umas horas à rua e fazer acordar em mim a imaginação supersónica que me dá momentos de prazer e ao mesmo tempo de impotência de frustração sim acho que devia ser amanhã amanhã é que devia ser quando como e depois o que vem depois quero e não quero o que vem depois quero e não quero deixar as coisas nesta indolência neste impasse e volto a usar a mesma palavra mais uma vez amanhã logo vejo logo penso no assunto ou sou um pouco mais inteligente e não penso e deixo-me obrigar-me quase instintivamente a acontecer se for capaz antes do almoço sim talvez sim e faz-se tarde

XII

Pudesse esta noite durar
não uma mas duas noites inteiras...




Safo (tradução de Eugénio de Andrade)

something rotten

There’s something rotten in here.



Placebo

20060430

poças

Venho aqui informar que comecei a escrever (também) noutro sítio:

uma poça no jardim

Com a cara Yohanan. O formato ainda está à experiência. Mas fica a nota, para quem quiser espreitar.

Ah, ela ainda não escreveu, na data deste post, mas não deve tardar muito...

20060429

perto

O que te trouxe até aqui?, Vim, só isso. Olhou-o. Só isso? Não podia ser, sabia. Vim ver-te, também, mas também estive para não vir. Pausa. Ela olha-o de novo. E achas que isso é coisa que se diga, se vieste cá com intenções precisas?, Não tenho intenções precisas. Pausa. Não tens, Não. Não conseguiam manter o olhar muito tempo, estava tudo muito esquisito. Porque é que as coisas mudavam quando mudavam de sítio? Ou de atitude, se calhar era a atitude... Claro que tinha intenções precisas. E ela também quase sabia. Pelo menos queria que as intenções se concretizassem. Ou talvez não? Pelo menos, não fazia nada para que isso se desse.
Olhavam-se de novo, às fugidas, fingiam que olhavam para longe, no escuro (que noite escura), que estavam distraídos, com os pensamentos a milhas. Estavam tão perto que quase se tocavam. Os pensamentos, não eles. Eles tocavam-se, pouco, mas tocavam-se. Era só um passo, virar a cara e sorrir, chegar perto e criar.
Está frio. Pausa. Pois está.

20060428

que nome é o seu

« (...) e depois, voltando-se para o homem alto que lhe estava perto, perguntou, Que nome é o seu, e o homem disse, naturalmente, assim reconhecendo o direito de esta mulher lhe fazer perguntas, Baltasar Mateus, também me chamam Sete-Sóis. »


José Saramago, in Memorial do Convento

Não é por nada, achei bonito, só isso. Há gestos...

20060421

mergulhar to dive

Hoje vou mergulhar. Acho que vou bater no fundo, mas não me vou importar. Há coisas que não controlo.


Tonight I'll dive. Think I'll hit the ground, but won't mind. There are things I don't control.


Que me sorrias e baixes os olhos brilhantes. E, depois, talvez a água fria. Mas a tua água sabe bem. É água bonita. Como tu.

essa moça

como se não fosse nada
ela me disse
que estava apaixonada
por mim
daquele jeito de dizer
desconfiei
que a qualquer
momento poderia
ser o fim

mas me deixei levar
e fui me enamorar
sem medo de andar
pelo céu

até que um belo dia
finda a poesia
o que foi que restou
nada
(o que restou de mim nada)

o meu jeito mais vivo
tende ao infinito
ela roubou de mim
com ela

até não dar pé
essa mulher
assim vou me afogar

voltei a pé
deixei ela
seguir pra onde
quisesse
essa moça



Maurício Pacheco

20060420

ponto morto

Porque hoje é hoje, procuro-te depois de virar a esquina, e afinal já estás atrás de mim, chocamos à entrada. Sentamo-nos e, depois de um silêncio suspenso, suspiramos ao mesmo tempo. E rimo-nos. O que é isto?


Ou então sou eu que vejo coisas onde não as há, de novo.

20060417

Hoje

Hoje sinto-me dissolvido.

20060409

e pronto. ponto.

Numa de publicar coisas antigas... E pronto. É assim, e assim é que é.

fly

He was put inside a box.
Forced to land.
He lived guided by the song of a bird.

Tasting the wind.

in my eyes

In front of me,

Over the wooden floor,
Floating in the air.

Careful steps
Clear the fog

In my eyes.

20060402


na Sagrada Família, Gaudí

20060401

dias

Mais uma vez, a passear por Lisboa, a começar pelo almoço em Belém, a partida para o Chiado e o caminho até à Sé e a passagem por Alfama, para depois voltar para o Largo Camões, de volta a casa. Foi um dia bom, para descobrir recantos, belezas desconhecidas, escondidas, que ainda não tinha tido oportunidade de ver...
E pude reflectir sobre a diferença entre a metrópole e a periferia, mais especificamente, Oeiras e Cascais que, apesar de serem terras tão bonitas, também, são fortemente diferentes de Lisboa. Apesar da reflexão, é-me difícil explicar onde encontro a diferença; ela está no ambiente, nas pessoas, nas construções, na organização, no ar que se respira, no movimento. Em tudo. Não sei dizer o que é mais isto ou mais aquilo. Cada local é igual a si, dando-me a respirar um ar que me dá sensações únicas. A sensação de estar em Oeiras é inconfudível com a de estar em Lisboa. E por aí fora...
Mas já estou a divagar por coisas que não queria.
O que queria deixar aqui era a sensação de encontrar recantos lindos, que dá vontade de desenhar, desenhar, desenhar. E pegar em aguarelas e colorir. Dá vontade de fazer um filme ali. Há locais que fazem a imaginação voar...
E depois há o barulho. Não é demais, nem posso dizer que seja de menos, nem tampouco que seja agradável. É só ... é. Só. E é bom, mesmo que não seja especialmente agradável. Agora é que começo a dar importância a conhecer a minha terra e estou a ter surpresas. Não com as pessoas, com os sítios.


Ficar assim sentado, a apanhar sol, a meio da tarde, a pensar em navios e terras distantes, ou não tão distantes, a vaguear pela mente. E não apanhar com um balde de água fria. É bom. E caminhar, por um momento, nos ramos da felicidade, com os olhos fechados da luz. E beber um gole de água fresca.

Há dias bons.


Há dias que precisamos que sejam bons, há dias que fazemos bons.

ângulos

Ando um bocado irritado comigo mesmo: estou farto destas lamentaçõezinhas. A vida tem de ser vivida de outra forma, vista de um ângulo esquisito. Tipo 37º. Assim de ladinho, com abertura à esquerda, vulgo a.e.. E mudando de lado, às vezes, como convém.

20060331

Não, apesar do post anterior, ainda não consegui chorar. Ando a precisar há umas semanas e não tem acontecido. Não sei o que vai acontecer quando for a hora. Não sei se será gota a gota se me vou desfazer. Nem sei o que prefiro, mas sinto que preciso.

gota a gota

E, entretanto, tinha decidido que não. Ia descer a rua e apanhar o eléctrico. Não queria almoçar.


Chegou e sentou-se no chão. Não tinha nada para dizer, por isso não disse. Olhou, apenas. Olhar profundo, o suficiente para fazer brotar um gota que escorregou pela pele, até ao canto da boca. Assim que lá chegou outras surgiram e o elo perdeu-se, o olhar escondeu-se atrás das cortinas, a cabeça baixou-se.


Como há uns tempos, encolheu-se e, com frio, chorou o que não chorara.

noite

A nau de um deles tinha-se perdido
No mar indefinido.
O segundo pediu licença ao Rei
De, na fé e na lei
Da descoberta, ir em procura
Do irmão no mar sem fim e a névoa escura.

Tempo foi. Nem primeiro nem segundo
Volveu do fim profundo
Do mar ignoto à pátria por quem dera
O enigma que fizera.
Então o terceiro a El-Rei rogou
Licença de os buscar, e El-Rei negou.

Como a um cativo, o ouvem passar
Os servos do solar.
E, quando o vêem, vêem a figura
Da febre e da amargura,
Com fixos olhos rasos de ânsia
Fitando a proibida azul distância.

Senhor, os dois irmãos do nosso Nome
O Poder e o Renome --
Ambos se foram pelo mar da idade
À tua eternidade;
E com eles de nós se foi
O que faz a alma poder ser de herói,

Queremos ir buscá-los, desta vil
Nossa prisão servil:
É a busca de quem somos, na distância
De nós; e, em febre de ânsia,
A Deus as mãos alçamos.

Mas Deus não dá licença que partamos.


Fernando Pessoa, in Mensagem

'Til morning

Take these sore eyes
I've no use for them
Now I feel there's
Nothing left to see

Take your moment
It's not important
It's destined for my
Fading memory

Ma baby

'Til then sleep so completely
So discreetly
In my arms
'Til then lie
So convincingly
And I'll stay here
'Til the morning comes

Take your satisfaction
If it makes it worth it
And take your little tricks
When you leave

Skin

20060328

As far as I could see, nothing happenned after the sea destroyed the wall.
Entrar ou sair?



Get in or get out?

6

E, para além disto tudo, dói-me a cabeça!


E só passaram seis minutos...
Quanto mais tenho de esperar para poder andar pelo meu pé?


(será que tenho pés?)



How long will I have to wait till I can walk on my own feet?


(do I have feet?)

20060327

NADA ANYTHING

Hoje não me apetece




NADA




Today I don't want




ANYTHING

30

Este é o 30º post.


This is the 30th post.

20060321

na beira de uma poça no jardim

Hoje saiu e foi sentar-se à beira de uma poça no jardim. Ia com ideias de escrever, ler, desenhar. Sabia que não ia fazer nada disso e não se importava. Tinha deixado de se importar por não fazer algumas coisas a que se propunha. Assim, ia para ali para estar, para respirar. Havia dias assim, em que precisava de respirar. Normalmente, respondia a esta prece da alma e deixava-se ficar, só mesmo a respirar. Claro que depois se sentia mal com isso, pensava logo que tinha perdido tanto tempo, que não tinha feito nada.
Mas daquela vez não. Daquela vez era tudo não, tudo diferente, tudo novo. Tinha acordado igual, mas estava a começar a transformar-se. Nem percebia bem em que é que se transformava, mas compreendia que o resultado não ia ser o esperado pelas pessoas em volta. Transformava-se por dentro, mas não para mostrar para fora. Depois de pensar por um bocado, entendeu que a transformação não era daquele dia, vinha já de tempo anteriores. Sem notar, tinham-se operado mudanças no seu ser. Sentia-se diferente, parecia que tudo era tão mais leve, tão mais macio, tão mais longínquo. Parecia que deixava de sentir certas coisas. Por isso é que já não chorava certa coisas. Porém, parecia tudo tão igual, ainda.
Olhava para a poça e apreciava os seus reflexos. Era bonito. A poça enchia-se de importância monumental, assim, sem razão especial, só porque era bonita, e essa era a razão mais especial do mundo, naquele momento. E porque não? Sorriu. Como podia sorrir, numa altura daquelas? Nem interessa, o que interessa é que sorriu. Os sorrisos são assim, como o choro, aparecem quando lhes apetece, sem aviso e invadem o espaço, apanham-nos desprevenidos. E ainda bem que é assim. Ainda bem que não controlamos o riso e o choro. É preciso não controlar algumas coisas. Essas coisas, pelo menos. É preciso deixarmo-nos levar, assim como aquele insecto que se deixa levar pelo vento, a flutuar na água da poça. Que mundo não haverá naquela poça de água? Para além do mundo de vida, que mundo nasce só de se olhar para ela?, um mundo novo na cabeça de quem vê, um mundo imaginado, cheio de palavras bonitas e feias, um mundo imaginado, criado naquela altura, para satisfazer a curiosidade da mente, que viu não mais que uma poça.
Os reflexos eram azuis, verdes e cor de fogo. Uma leve brisa fazia a água estremecer. Sentiu que podia resumir a sua vida no movimento daquela poça. A poça estremecia e a brisa passava e o mar rugia, lá ao fundo. O mar! Nessa altura lembrou-se do mar. Era tão bom, ter o mar ali ao pé. Bom de ouvir, bom de sentir. Era bom pensar na praia, a ouvir as ondas bater furiosas na areia. Era bom mas, naquela altura, isso parecia distante e nada apetecível. Reinava uma calma tão grande que a imaginação de ondas a bater com força na areia escangalhava o ambiente. Por isso não pensou mais nisso. Entreteve-se com um bichinho que vagueava por ali, viu-o saltar de uma erva para a outra, viu-o agarrar-se com força e, mesmo assim, escorregar. E subir, a custo. Como seria ver o mundo, da perspectiva do bicharoco?
Depois distraiu-se e olhava para o nada, até fechar os olhos e o pensamento voar para algum lugar perfeito no futuro, longe das ideias que o atormentavam, que pareciam voltar, de vez em quando, ainda agora estava tão bem a olhar para a poça e já aí vinha a tormenta, bastou-lhe pensar como podia ser bom o futuro, como seria bom estar assim mais vezes. Logo vinha a memória do presente invadir-lhe o semi-conforto. Mas nem isso lhe tirou a calma. Resignado, como tinha vindo a aprender a estar. Conseguiu mandar os pensamentos lá para o fundo, para outro lugar no espaço e no tempo, para poder voltar a estar ... a estar.



Era mesmo bonita, a água na poça. Por esta altura deve estar seca. Por onde anda agora? E por onde anda ele, que a olhava e voava?

20060318

Porque é que choramos?

Ou, pior ainda, porque é que, devendo ou precisando de chorar, não conseguimos chorar?

(será que estou a desaprender?)

É bonito, não é?

Boa noite

Hoje venho-me apagar. Venho-me esquecer, venho escrever para esquecer, para afastar lá para baixo coisas que ainda estão cá em cima. Nos últimos dias, só me apetece dormir. É horrível quando chego a este ponto, é sinal que tudo à volta está tão mau que só estou bem se não pensar, se estiver sozinho. Mas também não quero falar disto, vim aqui só mesmo porque me apetece escrever, nem sei o quê. Às vezes gostava de escrever um livro, daqueles com princípio, meio e fim, com muitas personagens e um enredo interessante. Mas não. Não tenho pensado nisso, ultimamente. Já não quero escrever um livro. Neste momento só queria fugir uns dias e refugiar-me algures perto de um riacho, com erva por ali, deitar-me e ouvir a água passar. E depois tomar banho e estar descansado. Mas não, aqui estou, nestes sítios cinzentos, que nem tenho tentado colorir, tentado melhorar. Estão cinzentos como cinzento estou por dentro, imagino quem está à minha volta, nem me deve poder ver e ouvir. Sinto-me insuportável.

Esta semana foi um caos.



Hoje não fiz nada. Podia ter feito várias coisas, mas não, não. Nada. Amanhã por esta hora o mundo vai começar a cair outra vez, não que esteja muito de pé, neste momento.

E agora estou farto deste texto em tom de lamentação.




Mas não vou parar de escrever, não me apetece parar de escrever. Mesmo sem nada para dizer, tenho palavras a voar por aí, os dedos correm pelo teclado por vontade quase própria.
Como é que se aprende a viver? Depois de tanto tempo sem ter aprendido. Não é a viver, eu sei viver. Mais ou menos, mas não é essa a questão. Não é viver. Como é que se aprende a vivermo-nos; e aos outros também. Se nunca consegui fazê-lo. Gostava de nascer de novo. Assim, amanhã acordava e não sabia nada, queria moldar-me de novo. Estou com defeito.

Um destes dias, começa a Primavera. A Primavera é boa porque traz de novo o sol. E vou querer ainda mais passear e deitar-me à frente do riacho. E depois vem o Verão. Quando é que começa o Verão? Em Julho, não é? Nessa altura acho que já devo ter o futuro próximo mais ou menos decidido. Não sei onde vou estar em Julho. Nem em Agosto. Em Agoso gostava de sair um bocadinho, ir passear por aí, só mesmo para apanhar ar. Talvez vá. E depois? Depois já é muito difícil de prever, que depende daquilo que acontecer em Julho.

A quem é que isto interessa? É estúpido estar aqui a escrever isto, em tom de diário, como se interessasse a alguém. A quem interessa, já disse, já sabe isto de trás para a frente.


Carrego no enter as vezes que me apetece, por isso é que os espaços vão variando.




Tenho as mãos frias. Quando escrevo durante algum tempo, fico assim, com as mãos frias. Deve ser para me avisar que já é tempo de parar. Não paro, claro. Se estivesse muito empolgado, nem dava pelas mãos, tinha mais em que pensar.

Agora fui interrompido. Vou jantar.

20060310

revolta

Dentro de mim surgiu um fogo que não queimou ninguém, apenas se mostrou e ... e pronto. O que é feito dele agora? Não fez mais que congelar a confiança e abalar o chão em que me sentava.
Há gestos que nos atiram ao chão, que actuam como se fossem um estalo na cara. Há dois dias, levei um estalo na cara. Não mereci.

Acusaram-me de uma coisa que não fiz, que imediatamente provei que não fiz. Como é que foi possível ocorrer, na cabeça daquela pessoa, com os dados de que dispunha, o pensamento de que seria capaz de fazer aquilo de me acusou?

A minha profesora de Matemática acusou-me de levar um formulário proibido para um teste. Isto porque viu na minha folha de rascunho o dito formulário. É anormal escrever o meu formulário na folha de rascunho (após o início do teste, claro (!), e sem copiar, obviamente (!))? Acho que não. É o meu método e a minha professora não o pode questionar. Não nesta altura e depois de que me fez passar. Escrevi o formulário por segurança, para não ter de pensar mais nisso. Bom, a senhora levou o meu teste para casa e devolveu-mo, com um comentário escrito a letras vermelhas, furiosas. Dizia que eu tinha levado o tal formulário, que me tinha descontado metade da cotação nas questões em que o teria de usar. Assim que vi aquilo, comecei a tremer, nervoso. Nunca na vida me tinha acontecido aquilo. Claro que disse à senhora professora que não tinha levado o formulário, que o tinha escrito depois de começar o teste. Então tive de o escrever ali, na frente dela, para lhe demonstrar que sabia as fórmulas. Tudo isto numa pilha de nervos, claro, o que tornava o risco de me enganar bastante grande. Não me enganei e mostrei-lhe as fórmulas, correctas. Pediu-me desculpa. Não respondi. Disse-lhe que achava que merecia um pouco mais de confiança, mas logo me desdisse, que não se podia confiar em ninguém, que todos eram iguais. Não acredito nisso, mas disse-o. Pediu-me desculpa e voltou a classificar a minha prova. Não respondi. Saí.

Agora, pergunto-me, Será que tenho de passar por isto? Que direito tinha ela de considerar que copiei? Como pode concluir isso a partir da minha folha de rascunho?! Que só viu em casa?! Como pode concluir que não a escrevi ali? Pior, isto revelou que a dita senhora não confia, não acredita nos meus conhecimentos, que sou o melhor aluno daquela turma. Como é que uma professora não acredita que um aluno de 18 saiba escrever um punhado de fórmulas de cabeça?! Será que acha que as minhas notas são todas fruto de cábulas? A partir de agora posso pensar tudo, ou não? Pior, muito pior, como é que uma professora age sem provas e, quando há provas, não age? A senhora apanhou colegas meus a passar notas. Disse-lhes que não anulva a prova para não os prejudicar. E a mim, sem provas, faz o que faz. Posso revoltar-me? Revolto-me. Achava que lhe tinha dado provas suficientes do que sabia. Pelos vistos não. Ou então custa muito, àquela senhora, acreditar que existe qualidade, que a qualidade pode não ser fraudulenta. Ainda não consigo conceber o que se passou. Foi a prova daquilo que já suspeitava, mas que, inconscientemente, achava não existir. Uma grande dúvida em relação à qualidade. "Mas ele tem ajudas, não é?" Não posso ter um pouco de qualidade sem ajuda?! O que é que se passa?! Afinal querem o quê?!
Fica aqui a minha revolta. Note-se que não é um texto contra os professores. Respeito imenso os professores, acho o seu papel fundamental e tenho tido professores muito bons. É contra aqueles que não admitem que pode, de facto, existir alguém que atinja os objectivos sem ajuda. Contra aqueles que se assustam com um pouco de qualidade. Isto passa-se num 12º ano. Já ninguém está a brincar.

(Posso parecer um pouco presunçoso, ao falar de qualidade desta forma. Mas, neste campo, não nego que sei que tenho alguma qualidade, a suficiente, pelo menos, para não precisar de levar um formulário se isso não for permitido.)

Não desejo isto a ninguém. Espero que todos vejam as suas realizações acreditadas ou, pelo menos, não desacreditadas.

20060309

buonarroti



Há génios que ultrapassam as barreiras da compreensão. Génios que o são não por uma, nem duas, nem mesmo por estas três obras que aqui estão. São-o pelo caminho que fizeram. Por tudo aquilo que produziram, pelo ser humano que foram, que glorificaram de forma brilhante. Admiro Michelangelo Buonarroti. Ele ainda vive, nestas pedras moldadas...

20060307

valor importance

Cresceu e morreu. Nem teve tempo de mostrar à vida o seu valor. Ou então não tinha valor. Que valor têm as coisas, para além daquele que lhes queremos dar?



Grew up and died. Didn't even have time to show life his importance. Or he was not important. What are things importance, beyond that one we want to give them?

ponto médio midpoint

De volta. Na mesma.
Quando partimos, o corpo muda de lugar, fica a alma no sítio de onde partimos, a não ser que a queiramos levar connosco. E se a levarmos, muda de forma? Mesmo que achemos que queremos, a alma só muda se deixarmos, se fizermos muita força, se deixarmos de ceder àquilo que nos faz sentir mal, depois, não durante.
Digo isto sem autoridade, em tom de mote para um caminho a percorrer, um dia, por quem quiser, também por mim, quando estiver mesmo disposto.



Back. Equal.
When we depart, the body moves, but the soul rests in the place we left, unless we want to take it with us. And if we take it, does its shape change? Even if we think we want, the soul only changes if we allow it, if we struggle, if we stop succumbing to those things that make us feel bad, just after we finish.
I say this with no authority. Like a motto for a future path, to walk someday, by whoever that wants, by me, too, when I'll be ready.

a ver

Aqui e aqui.

(do melhor que já vi!)

20060303

Hoje choveu. Choveu muito.


A chuva purifica, mas incomoda.


A purificação incomoda?


Ou isso não existe?


Há coisas que nos fazem pensar...


Será que o trabalho dos outros é tão pequenino que não merece o nosso respeito?


É tão difícil estar à altura do que tu me pedes... Mas luto, e cresco.


Seria bom pensar assim.


Ou não?

marco


Ergue-se solitária entre uma multidão rude. Bonita. A encher os olhos e a alma. Foi lá que me baptizaram (não um padre, sim outra pessoa a quem também baptizei; foi mais importante do que achei na altura, do que achei que seria). Não acredito mais do que acreditava, mas criei um elo, um caminho, uma vontade (uma vontade!), uma espécie de cumplicidade comigo mesmo. Foi bom.

marcas impressions

Mandaram-na para a última sala. Sim, a última porta, sempre em frente, disseram-lhe. Como ela não se mexesse, repetiram-lhe, Na última sala, e espera lá, sim? Ela foi.
Avançou pelo meio do corredor, leve, com os olhos postos na porta em frente, ao fundo. Ao chegar perto da porta, ocorreu-lhe que estivesse trancada, que teria de voltar atrás e pedir a chave, de novo percorrer o corredor, sentir o olhar prescrutador das portas, chegar de novo à salita e encará-los. Trancada? O que lhe diriam depois? Já lá vou abrir. Certamente não lhe dariam uma chave para a mão.
A porta estava aberta.
A luz que entrou quando abriu a porta não chegou para mostrar a sala. Só viu uma parede ao fundo. Fora não havia interruptores. As mãos, trémulas, percorriam a parede interior, à procura de uma saliência. Lá do fundo gritaram, Não tem luz, feche a porta!
Explorou com as mãos a sala. Era pequena, não tinha janelas. Não precisou de pesquisar muito para saber que não havia nada naquela sala. Só as paredes e a porta, fechada. E ela. Havia um respiradouro, sabia-o não porque o visse, ouvia-o e sabia-o. Não entrava luz na sala, nem por baixo da porta. A escuridão pairava.
Não sabia por que a tinham chamado. Talvez se tivessem enganado e não era ela a pessoa que procuravam. Não seria a primeira vez. Supunha que mandarem-na para aquela sala escura fazia parte do processo. Queriam intimidá-la. Ou testá-la. Não sabia porquê nem para quê.
Não soube quanto tempo ali esteve. Não se ouvia nada para além do ar no respiradouro. Ouviu, a certa altura, rodarem uma chave.
Trancavam-na.
Por muito tempo esteve sentada e quieta. Ouvia o ar passar. Sentia o coração bater, devagar, os pulmões a encher e esvaziar. Não estava nervosa, nem com medo. Estava só cansada. E triste. Sentia uma tristeza que não se sabe por que surge, parece que vai aparecendo, por não haver mais nada dentro, mais nada à volta. Não conseguiu chorar.
Levantou-se. De súbito, mas lentamente. As costas e as palmas das mãos a roçar na parede. De costas para a parede, parecia avaliar o espaço em volta. Mas não, nessa altura não estava em si. Um pé chegou-se à frente, a arrastar no chão, devagar. Depois começou o movimento. Mexeu-se o outro pé, mais brusco, veio o tronco atrás, de repente os braços moviam-se numa coreografia intuitiva e organizada. Dançava para as paredes, chegava-se a elas, tocava-lhes, ouvia-se o roçar do corpo na pedra. E o ar no respiradouro, já nela, dentro dela, a revolver-lhe as entranhas, a possuí-la, a fazê-la mover-se, a guiá-la pela escuridão.
Não via as paredes, mas sabia onde estavam. Sentia-as como se sentem o calor e o frio, como se sente o que se passa dentro de alguém quando se olha o seu olhar. Nada disto se vê, são tudo algos que passam não se sabe por onde, nem tão pouco como, sabe-se só que chegam.
Fechou os olhos. Apesar da escuridão, custava mais dançar com os olhos fechados. Mas dançava sem parar, já lhe custava respirar, mexia-se violentamente, rodava sobre si mesma, dançou até cair.
Depois abriu os olhos. Bom dia, disse-lhe ele. Sim, estava ali. Bom dia. E sorriu, claro, e logo se levantou, puxaram-se e dançaram juntos, desta vez mais juntos, como um só, percorreram-se com as mãos e as almas e assim dançaram, mão com mão, corpo com corpo, agarrados pela vida que vagueava por ali. Não foram precisas mais palavras para além de, Bom dia. Sorriram.
A sala estava como sempre, vazia. Mas as paredes mostravam as marcas dos dedos da bailarina. Em vão tentaram limpá-las. As marcas ficaram.



They sent her to the last room. Yes, the last door, at the end of the corridor, they said. As she wasn't moving, they repeated, The last room, and you wait there, ok? She went. She crossed the corridor, light, looking at the last door. As she drew nearer, thought the door might be locked. Then she'd have to walk back and ask for the key, whilst the doors lining the corridor watch her harshly, she'd have to enter again in that tiny room and face them. Locked? What would they say then? I’ll be there in a minute. Certainly they wouldn't give her a key.
The door was open.
The light entering when she opened the door was not enough to clarify the interior of the room. She only saw a wall. Outside, there were not any light switches. Her hands, trembling, searched for something in the room. They screamed, from down there, Shut the door, there's no light! Her hands explored the room. It was small, no windows. There was no need to check and it didn’t take long to realise there was nothing in that room. Only the walls and the door, closed, and somewhere an air vent. She could not see it; she heard it and she knew. There was no light entering in the room. All was dark.
She didn't know why they had summoned. Maybe it was a mistake, and she was not the one they were looking for. It wouldn't be the first time. She thought they’d sent her into that room to scare her, or as a test, she had no idea for what reason.
She didn't know for how long she’d been there. Nothing could be heard but the breathing of the vent. Then she heard a key.
She was locked.
For so long, she sat quietly. Hearing the intake of breath. Feeling her heart beating, slowly, her lungs moving in and out. She was not nervous, not even afraid. She was just tired. Sad. She felt an unknown sadness that emerges slowly, when there's nothing else inside, nothing else around. She didn't cry.
She stood up. Suddenly. But slowly. Her back and palms grazing the wall. Her back to the wall, she seemed to analyse the situation. But no, in that moment, she was not there. A foot moved further, slowly. Then started the motion. The other foot moved, rougher, her body followed, suddenly her arms moved in an intuitive and organized choreography. She was dancing to the walls, drawing near, touching them, her body grazing the wall. The breath of the vent already inside her (rummaging inside her), guiding her through the darkness.
She couldn't see the walls, but knew where they were. She felt them as one feels warm and cold, as one feels what's going on inside another when one looks into their eyes. There's nothing here you can see, these are only feelings we don't know where they come from, or how. We only know they arrive.
She closed her eyes. Despite the darkness, it was harder to dance with her eyes closed. But she danced endlessly; she could hardly breathe, moving aggressively, dancing until she fell.
Then she opened her eyes. “Good morning”, he said. Yes, he was there. Good morning. And smiled, of course, and instantly stood up, they pulled themselves together and danced, this time as if they were only one, their hands roaming through each other's body and soul. And so they kept dancing, hand in hand, body against body, held by life that floated around them. No more words were needed beyond, Good morning. They smiled.
The room was as always, empty. But the ballerina's hand imprints appeared on the walls. They tried to clean them, in vain. The imprints stayed there.


This translation has been kindly revised by gingerishwarrior. I thank her very much. It has been a precious help.

20060302

O meu mundo é revolto, como as ondas. Vai e volta, bate com força na areia. Ameaça.

olhão



Olhão. Portugal.

em português in portuguese


A Cozinha de Manhufe foi representada por Amadeo de Souza-Cardoso em 1913, em óleo sobre madeira. A obra seguia linhas orientadoras dos movimentos de vanguarda do início do século XX.
Amadeo foi um artista de vanguarda, no tempo dela. Morreu cedo, com pouco mais de 30 anos... Caiu no esquecimento.


Kitchen in Manhufe was painted by Amadeo de Souza-Cardoso in 1913, oil on wood. This work was oriented by the avant-garde movements of the early twentieth century.
Amadeo was an avant-garde artist, in its time. Died early, a few more than 30 years old... He's been forgotten.

20060224

nova imagem new look

Mudei a imagem do blog. Só para avisar...

Changed my blog's look. Just to notice...

20060223

O que é que é melhor,

puxar ou empurrar ?

ser puxado ou ser empurrado
?
E porquê?

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What's better,

to pull or to push ?


to be pulled or to be pushed
?


Why?

20060219

ponto e vírgula

Ontem andei em Lisboa à noite. Sozinho, por uns minutos. Àquela hora estava quase tudo fechado, naquela zona. Gosto de ver como é bonita esta terra, como não morrem enquadramentos indescritíveis, não pela sua beleza inerente, mas pela impotância que lhes dou naquele momento.
Sinto saudades de estar ali contigo. Ali, ou em qualquer outro sítio que possua essa tal beleza indescritível. Sinto falta da tua presença, embora nunca lá tenhas estado, de facto. Mas como estás tão dentro do meu pensamento, às vezes tenho de fazer um esforço para me aperceber de que, afinal, não estavas lá. Se fosse por mim, terias estado comigo em Veneza, sentada nas escadas daquela ponte, a acabar de almoçar, tinhas molhado os pés comigo, nas águas mornas do mediterrâneo, às oito da manhã, às portas de Nice, tinhas subido comigo à Torre Eiffel, tinhas descansado ao pé do rio, em Belgais e tinhas, ontem, andado comigo pelas ruas vazias de Lisboa. Tudo isto, da mesma forma que andámos, sem noção do tempo, pela praia, há dias.

Mas a vida não passa de uma escolha de caminhos e devo ter escolhido o caminho que não me leva até ti, da maneira que acho que quero. Ou então foste tu que escolheste o teu caminho a passar longe do meu. Ou não, e estamos só a caminhar à volta um do outro, a repelir-nos, a não deixar andar, a não aceitar que os caminhos se cruzaram. Ou não é nada disto e nem sequer há caminhos e andamos aqui pelo meio do mato, sem rumo. Ou simplesmente estamos, algures, parados, a ver aquilo que achamos que existe e que, de facto, não passa daquilo que queremos que exista.
De onde me vêm estas coisas?

Não me interessa nada disto, não me interessa se ando por caminhos ou pelo meio do mato, se estou parado ou se existo (claro que existo, sinto-me e isso chega-me, não quero mais que isso). Sei que te sinto, também a ti e que, por isso, existes para mim e me transformas por dentro, mesmo que nem eu nem tu vejamos essas mudanças.

Estás tão bem assim, não é? Eu também, e não sei porque não consigo não querer mais do que aquilo que sou capaz (e que mereço, se calhar) de atingir. Não queres mais, ou talvez queiras e eu não seja mais. Não sou mais. Sou, só, eu. Mais uma silhueta, sem nada de especial. Poderia dizer que sou Mr. Cellophane, mas não vou dizer. Não sou isso. Sou mais que isso, mas não sou o grande que outros parecem ser. Ou que são, de facto. Para além de não ser, nem sequer pareço, o que não tem piada nenhuma. Parecesse eu aquilo que não sou e talvez fosse maior. Ou não, diz-me que preciso de ser mais eu, que preciso de assumir o que sou, mostrar o meu verdadeiro eu. Não sei se sei fazê-lo. Um dia vou procurá-lo, quando tiver mais tempo e disposição para estar sozinho um tempo, sem barulho, nem meu nem de ninguém. Sem ninguém. Para depois voltar e poder dizer-te, Aqui estou, e tu poderes responder, Sim, ou não responderes nada, nessa altura saberei aceitar bem a tua resposta e seguir caminho (sim, caminho, aí poderei falar de caminho).

Agora vou parar de escrever, que se começo nisto não paro mais.
A ti, digo até amanhã. A outros, até quando quiserem ver-me ou falar-me, eu aqui estou. Até ao momento em que não estarei.

20060217

Take my hand

written by D. Armstrong & R. Dekkard
sung by Dido

Touch my skin and tell me what you're thinking, take my hand and show me where we're going
lie down next to me, look into my eyes and tell me oh tell me what you're seeing
so sit on top of the world and tell me how you're feeling, what you feel now is what I feel for you
take my hand and if I'm lying to you, I'll always be alone, if I'm lying to you
see my eyes, they carry your reflection, watch my lips and hear the words I'm telling you
give your trust to me and look into my heart and show me, show me what you're doing
so sit on top of teh world and tell me how you're feeling, what you feel is what I feel for you
take my hand and if I'm lying to you, I'll always be alone, if I'm lying to you
take your time, if I'm lying to you, I know you'll find that you believe me, you believe me
feel the sun on your face and tell me what you're thinking
catch the snow on your tongue and show me how it tastes
take my hand and if I'm lying to you, I'll always be alone, if I'm lying to you
take your time and if I'm lying to you, I know you'll find that you believe me, you believe me

20060214

O que não disse... Things I didn't say...

Sentado à espera que a flor nasça.

E já passou a hora, ou ainda não chegou. Não chegou.
Hoje é só hoje. Nada mais que ontem, talvez menos que amanhã. Mas é hoje que isto se passa. «Happy Valentine's Day», dizias, resignada. O mesmo. Que não gostas de ninguém. Pois. Não respondo. Não é o mesmo. De ti. Sim, de ti, já sabias, que diferença faz ouvi-lo? É o mesmo, mas disse-o, é mais forte por isso? Não. É o mesmo.

Há dias, ouvi dizer que já não se pergunta, Queres namorar comigo?. Então como é? Como dizer-te que te amo sem dizer, Amo-te? Queres namorar comigo? Pergunto na mesma, mesmo que já não se faça assim. Pergunto para dentro, que para ti faltou-me a coragem, o medo de estragar o equilíbrio precário não deixou que as palavras saíssem, « (...) e não posso gritá-lo, enfim o peito me deu sinal, gemeu profundamente o coração (...) », mas não disse. Pergunto agora, mesmo que o não leias, mesmo que o não sintas.
Sem preocupações, sem prisões, só mesmo dar a mão, de vez em quando, ficar a apanhar sol no teu colo, sentir a tua mão a despentear-me (não deixarei de resmungar por isso, não penses!).
Assim, livre e solto, a poder olhar para ti sem ter medo de te invadir... A gostar de ti...


Sitting, waiting for a flower to born.

And the time is gone, or not yet come. Not come.
Today is just today, no more than yesterday, perhaps more than tomorrow. But this is today, and this is what's going on, this is what I feel, today. «Happy Valentine's Day», you said. The same. Say you don't fancy anyone. Right. I won't answer. It's not the same. It's you. Yes, you. You knew it already, what changes if you hear it? It's tha same, but I said it, is it stronger for that? No. It's the same.

A few day ago, someone said that we no longer ask, Do you want to be my girlfriend?. Then, how am I supposed to do it? How can I say that I love without saying, I love you? Do you want to be my girlfriend? I ask all the same, even if it's no longer the way to do it. I ask for myself, to ask you I wasn't brave enough. Fear of ruining the fragile balance didn't let me tell you « (...) and I cannot scream, eventually my chest told me, my heart sighed deeply (...) », but words didn't come out. I ask you now, even if you don't hear it, even if you don't feel it.
Without worries, without prisons, just want to hold your hand, sometimes, catch the sun on your lap, feel your hand on may hair.
Like this, free and light, being able to look at you without feeling an intruder... Loving you...

20060208

maré tide

Sonhava com o futuro. Sorria e corria de esperança. O correr dos dias veio demonstrar a crueza das circunstâncias, os conflitos de ideias. Ideias fracas demais para lutarem pela primazia na hora da decisão. Arrastado pela maré, o futuro trará a submersão.


Dreaming about the future... Smiling and running, filled with hope. However time came and showed the roughness of circumstances. The ideas are too weak to fight for command in the decision day. Pulled by the tide, future will drown.

20060207

(...) (...)

« (...) dentro de uma caixa
(...)
(...) vivia l(...) de um pássaro

(...) no vento. »


« (...) inside a box
(...)
(...) living t(...) of a bird

(...) the wind.

20060203

contrandanças counterwalking

Dentro de um espaço tão cheio é impossível parar. Os olhos não têm descanso, a informação existe em demasia.
Precisa de ver branco. Precisa de parar e ver branco. Fecha os olhos e vê negro. Dentro das possiblidades que tem, é essa a cor mais branca que conhece. Tem, contudo, uma diferença essencial. O branco de que precisa servirá para se lhe inscrever coisas. O negro que vê é tudo. É o excesso tornado mancha uniforme. E há ainda o ruído, não consegue deixar de ouvir o mundo à sua volta, não é capaz de deixar de ouvir-se. Precisa de sair de si, imerso numa esfera paralela a ver e ouvir o mundo por construir.
Corre pelos caminhos e rodopia pelos cantos da esfera, numa dança irrequieta, numa contradança sem destino. Numa contrandança.
E afinal, quando acorda, está no mesmo lugar.

ando pelos teus ramos como pelos ramos caídos de uma árvore velha
piso a tua memória como se não passasse da minha própria vida
danço nos ramos mais frágeis e deito-me debaixo das folhas caídas

contrando no caminho do futuro
a caminho da porta dos fundos



It's impossible to stop in such a filled room. The eyes get restless, there's too much information.
He needs to see white. He needs to stop and see white. He closes his eyes everything's black. According to the possibilities, black is the closest colour to white. However, there's a fundamental difference. He needs a white board to write on. The black he sees is everything. It's the excess made spot. And there's still the noise, he can't stop hearing the world around him, can't stop hearing himself. He needs to leave himself, to drawn in a parallel sphere, watching and hearing this empty world.
He runs trough tracks and flows in the sphere's edges, creating an unquiet dance.
And, after all, when he wakes up, he's right there, in the same place.

I walk on your branches as if they were the fallen branches of an old tree
I step over your memory as if it was no more than my own life
I dance over the most fragile branches and I lay under fallen leaves

I counterwalk in the future's path
reaching the back entrance

I'm so sorry, this is such a bad translation... I'll try to review it. And I accept suggestions to the title, which I still find inadequate, after more than a week of thinking...

20060124

ponto de fusão melting point

Apetece-me chorar. Não sei porquê nem para quê. Mas as lágrimas que estão debaixo dos olhos não se deixam soltar, ficam lá a criar um nó na garganta.
E está tudo bem, penso isto e ainda queria mais chorar e não consigo. Tudo bem… Um pingo de chuva no pescoço e quero esvair-me em lágrimas e não consigo.
Preso.
Deixa-me agarrar-te e chorar. Deixa-me chorar. Ensina-me a chorar.

I want to cry. Don’t know why nor for what.
But the tears under my eyes won’t come out. They stay there, creating a lump in my throat.
And everything’s just fine. As I think this I want to cry, even more, and I cannot. All fine. A drop of rain in my neck and I want to burst into tears and I cannot.
Stuck.
Let me hold you and cry. Let me cry. Teach me how to cry.

20060110

ponto baixo low point

Estava sentado na terra, com as mãos no chão. As ideias corriam tão depressa que nem tinha tempo de as agarrar. Respirou fundo e fechou os olhos. As ideias corriam, só percebia palavras soltas, imagens perdidas a vaguear. Mas nem precisava de agarrar as ideias, conhecia-as havia tanto tempo que lhe bastava uma palavra solta ou uma imagem perdida para saber o que eram. Estava cansado. Respirou fundo. Aos poucos, tudo parecia desvanecer-se, sentia a mesma correria na cabeça mas estava tudo muito nublado. Mas sentia o mesmo peso em cima. Respirou fundo. De novo. De novo. Até tudo parecer uma leve mancha no horizonte, até sentir uma calma indescritível. Estava tudo no sítio certo, tudo numa harmonia que parecia inquebrável. O sol batia nos olhos fechados e aquecia a alma. Levantou-se. Sentia-se leve, parecia despido de tudo o que lhe pesava.

Os carros passavam depressa, ruidosos, as pessoas que passavam olhavam-no carrancudas. Não tinha roupa, mas o peso voltara.


He was sitting on the earth, his hands on the floor. The ideas ran so quickly he coudn't even catch them. He breathed deeply and closed his eyes. The ideas ran, he could only hear single words, glimpse lost images, wandering. But those words and images were enough to tell him what they meant. He was tired. He breathed deeply. Slowly, everything seemed to vanish, he felt the same run inside his head but everything was foggy. He still felt the same weight above him. He breathed deeply. Again. Again. Until the moment when everything was no more than a spot in the horizon, until he felt an unexplainable tranquility. All was in the right place, all in a kind of harmony that appeared unbreakable. The sunshine hit his closed eyes and warmed his soul. He stood up. He felt light, as if free from all the weight.

Cars ran quickly, noisy, people that walked by looked at him harshly. He was naked, but the weight was back.

20051223

encontro relâmpago sudden meeting

Cheguei a correr, comi e falei, ouvi-te e saí a correr. A conversa foi normal, as histórias do costume, os problemas passados ao de leve, são sempre menores do que pareciam, afinal. Mas estivémos aquele tempo e foi bom. Não nos vamos ver nem falar por algum tempo, agora...
Hei-de ficar sempre surpreso com o calor com que me cumprimentas e com que te despedes. Sei sempre que é assim, mas nunca estou à espera. Um bom ano para ti, e uma vida cheia.

(Que o calor chegue a todos, este Natal e no próximo ano e daí para a frente.)


I arrived running, ate and spoke, listened to you and left running. The talk was normal, the usual stories, problems not taken too seriously, they're always less important than they seemed before, after all. But we were there for those minutes and it was good. We will not see or speak to each other for a while, now...
I can't help being surprised with the warmth of your hug when you say hello and goodbye. I know it's always like that, but I'm never expecting it. Wish a good year, and a great life.

(Let the warmth reach everyone in this Christmas and the in following year. And beyond.)

20051221

flores flowers

Queres uma flor de madeira? Para usares no cabelo. Ficas bonita com uma flor de madeira no cabelo.

Estico-me a tentar agarrar as flores mais bonitas... Estão no ramo mais alto.
Não lhes chego. Então dou-te esta flor de madeira. Pode não ser a mais bonita das flores, mas é a mais especial das flores, para mim e para ti, se a puseres no cabelo.


Do you want a wooden flower? To put in your hair. You're pretty with a wooden flower in your hair.

I stretch trying to catch the most beautiful flowers... They're in the highest branch. I can't reach them. So I give you this wooden flower. It may not be the most beautiful flower, but it's the most special flower, for me and for you, if you put it in your hair.

20051219

gosto de ti I like you

Não foi preciso gritar. As palavras saltaram de si sem pedir autorização e seguiram o caminho que quiseram, sem incomodar ninguém, até chegarem ao seu destino.
Sem autorização, entraram por ela dentro e provocaram reacções estranhas, arrepios e contorções.

Foram mais fundo que todas as outras palavras. Porque foram ditas com os olhos.


There was no need to scream. Words came out of him without permission and they followed their way. They didn't bother anyone until they reached their destiny.
Without permission, they assaulted her, provoking weird reactions, chills and squirms.

They went deeper than every other word. Because they were said with the eyes.

20051218

ponto de partida beginning point

O menino entrou no abrigo e deitou-se.
Encolheu-se e pensou, Tenho frio.


The boy entered the shelter and laid down.
He held his knees and thought, I'm cold.

decidi traduzir o que escrevo aqui, para o caso de alguém estar interessado...
I decided to translate what I write here, just in case someone is interested... (if you find any mistakes, please tell me!)